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sábado, julio 30, 2005

La memoria del laberinto

Novedad editorial
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La memoria del laberinto

19 relatos cortos

Iván Humanes Bespín

Distribuye Egartorre S.L.
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ISBN: 84-7457-152-9
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PINCHA AQUÍ para adquirir el libro on-line
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miércoles, julio 27, 2005

Pa-Pa


El Pájaro Pa-Pa sobre un viejo pino

A Mu-ch’i


Tormenta de agujas
Con sus puntas afiladas
Sobre el eterno valle
La lluvia hiere al caer.

En un viejo pino
El pájaro Pa-pa doblado
Soporta agua de nubes
Espera a que todo acabe
Mira desconfiado.

Un viajero sin edad
La túnica que no tapa
Llega al valle que tiembla
Sin cabello y con barba.

La mirada pájaro se confunde
Con la mirada del hombre
Ausente tras la iluminación
Fuera del mundo pero
Dentro el mundo.

IHB
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lunes, julio 25, 2005

El fiord

Osvaldo Lamborghini (Buenos Aires 1940 - Barcelona 1985).
Su primera publicación fue El fiord. Un autor extraño y bueno, su escritura es perfecta, un automatismo exacto. En este texto que enlazo Aquí puede condensarse todo su universo. En este otro enlace, César Aira habla sobre Osvaldo Lamborghini. Todo un lujo literario.
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En otro (o en el mismo) orden de cosas, el dios Pan mira de perfil...
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viernes, julio 22, 2005

El sueño de la razón

miércoles, julio 20, 2005

Poética


Lanzamiento Internacional
"Poéticas desde la postmodernidad"


Lord Byron ediciones tiene el honor de anunciar la publicación de la antología de poesía española contemporánea. Esta antología de poesía española espera mostrar al público hispano hablante en general las nuevas voces poéticas españolas de la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días. Participan en esta publicación destacados poetas como Luis Antonio de Villena, Jaime Siles, Felipe Benítez Reyes, Blanca Andréu, Kepa Murua.

Paralelo a estos poetas renombrados de los novísimos y la experiencia, hay un grupo de poetas españoles que han desarrollado una labor poética menos publicitada pero no por ello menos importante entre quienes destacan: Juan Carlos Gómez Rodríguez, Antonio García Vargas, Celina de Sampedro, Agustín García-Espina, Teresa Domingo Catalá, Isabel Alamar, Antonio Pérez Morte, Cristina Ruberte-París, Oswaldo Roses, Fernando Ortega, Victoria Pereira, Iván Humanes Bespín.
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«Poesía española contemporánea: Poéticas desde la postmodernidad», recoge la voz de 17 poetas españoles, lo cual es una muestra bastante representativa de la poesía actual en lengua castellana y esta antología su más lograda recopilación Poética.
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Para más información y pedidos: Lord Byron Ediciones
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lunes, julio 18, 2005

Mirar

Me gustaba mirar, pasear la vista por los rincones más cotidianos del mundo. Las tardes de julio eran largas. Moría de calor en el balcón de mi casa mientras intentaba traducir al alemán un artículo para la próxima edición de la revista económica en la que colaboro. La ocasión invitaba a mirar para huir de mi hastío. Cada balcón del edificio de enfrente ofrecía una posibilidad, una invitación a participar desde la distancia. Sin embargo, me fijé en el más sombrío, justo el situado a mi altura. Unas cortinas claras corridas dejaban intuir dos figuras. Una de ellas de gestos secos, rápidos. La otra se apoyaba en lo que parecía ser el mueble del salón.
La figura inquieta fumaba, debía ser un hombre por los movimientos hoscos. Hablaba, aunque luego caí en la cuenta que increpaba a su encogida figura oponente, gritaba estirando el brazo con gesto histérico. Su interlocutor parecía encogerse más y más, como temiendo algo. Mi corazón empezaba a agitarse y traté de seguir con mi faena forzando la concentración, pero la curiosidad pudo más y volví a mirar. Él la cogía del pelo estirando hacia abajo, dos, tres estirones y empujón a la pared. Después, volvió a buscarla y le regaló un bofetón que la hizo tambalearse. Cogió las solapas del desecho de mujer entre sus manos y la mantuvo un instante en el aire, a milímetros de su cara, para volverla a dejar en el suelo. Ella parecía temblar.
Corrió la puerta de cristal de un gesto seco y salió del anonimato de las cortinas para apoyarse en el hierro del balcón, cigarro en mano. Estaba enfurecido. Me vio justo delante de él, y yo me giré rápidamente a la pantalla en alemán. Dos segundos, aguanté la respiración y el sofoco, y volví a mirar. Él, recio, apoyado en el balcón, sus ojos marcándome el terreno, oscuros, o tal vez desafiantes. Mantuve la mirada un instante debatiéndome entre el temor y la furia. El hombre giró la cabeza y tiró el cigarro a la calle con desprecio. Volvió a entrar, cerrando el cristal tras de sí. Guardé mi trabajo y apagué el ordenador.

Llamé a la puerta. Me abrió él, sin camisa, con los mismos ojos oscuros e inquisitoriales, la cara enrojecida de rabia. Saltando sobre su hombro, mi vista se proyectó veloz. Dentro, un lamento apagado, una melena lisa, negra, sobre el sofá, al fondo del salón.
-¿Sí?
-Se le ha caído la colilla. Es suya. – la dejé caer entre sus pies.
-Pasa – dijo, y cerró la puerta tras de mí. Las paredes retumbaron del portazo.

Aún hoy me sigue gustando mirar, a pesar de que el tiempo ha cambiado y el frío del invierno invita menos a salir al balcón. Me gusta pasear por lo más cotidiano, sentir los rincones más sencillos de mi vida. Aunque ahora lo haga de distinta forma, valiéndome de mis dedos para ello, de mi escritura de puntos perforados y mis gafas oscuras. Es más por orgullo que por necesidad, pues la oscuridad permanente es la misma sin ellas.
Alargo mi brazo muy despacio y la toco a ella, sentada cerca. Me siento feliz, no necesito más, notarla ahí, libre de todo daño y orgullosa de mi poca sensatez. El dorso de mi mano pasea por su vello erizado, se recrea en la frescura de su piel, el temblor de sus muslos. Mis yemas leen el deseo. Ella se levanta para sentarse en mi regazo. Me quita las gafas y deja caer su lisa melena negra sobre mi cara. Luego, me besa los ojos.
-Tradúceme “Te quiero, loco”.
Rubén García Mulet
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sábado, julio 16, 2005

Lezama Lima y Virgilio Piñera



Lezama Lima y Virgilio Piñera

Durante años Virgilio publicó en la revista Orígenes que dirigía su amigo Lezama Lima.

Dos escritores cubanos, diferentes a todo y entre sí. Uno que pone y busca sin cesar, y otro que quita y se desnuda. O grazna.

Aquí podrás acceder a un excelente ensayo sobre Virgilio Piñera, del escritor Rolando Sánchez Mejías.

IHB

jueves, julio 14, 2005

Textos para las noches de insomnio 2

sueño
TEXTOS PARA LAS NOCHES DE INSOMNIO (II)
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Combata el insomnio imaginando sueños
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Cuando se hace imposible el sueño, ¿por qué no imaginar sueños futuros o recrear sueños pasados? No, mejor imaginar los futuros. Aunque, también puede mezclar unos y otros. Para elaborar un sueño hace falta disponer de un tiempo para malgastar. Si pierde el tiempo intentando dormir cómo va a poder imaginarlo. Así pues, prescinda de ese tiempo inútil y entréguelo a la confección de un sueño. Teja con cuidado, no equivoque los puntos, deje que se mezcle la lana nocturna de las ovejas y evite operaciones matemáticas. ¿A santo de que viene esa manía de contar? Lo primero es imaginar la tela del sueño ya confeccionada. Trate de ver el dibujo, ¿qué escenas estarían representadas? Un bello coito con la nieta de su vecina insufrible sobre un piano de cola. No está mal para abrir boca... Otra escena, invítela después a visitar las fuentes de colores de su ciudad natal. Y a la vuelta, el tercer acto, tomando el trolebús de medianoche y trasladándose a un guateque de los setenta. Ríanse allí de los gustos musicales de sus papis y rematen la agradable velada nocturna con una última representación, el asalto a una pastelería y la posterior huída con un botín en peladillas y tabletas de chocolate negro. Sea previsor y grabe el sueño en un CD por si quiere recrearlo alguna que otra noche destartalada.
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Conspiración de insomnes
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El homo insomnis es una especie en proceso de expansión. De hecho nunca debe pensarse que uno se encuentra sólo en ese tipo de vicisitudes sino que hay compañeros de viaje que también pierden el hábito de dormir. Tiene usted Internet a su servicio. Contacte con ellos. Prepare una conspiración para adueñarse del mundo mientras el resto duerme a pierna suelta. ¿Por qué no? Cuando se dispone de veinticuatro horas supone una ventaja para alcanzar el poder más rápidamente que los que sólo cuentan con dieciséis o diecisiete horas. Lo primero, localice a los generales que en forzosa imaginaria escuchan los ronquidos de la tropa en los cuarteles. Propóngales un rápido golpe de estado incruento. Unos cuantos oficiales y soldados insomnes bastarán para realizar la misión. Varios millones de toneladas de cloroformo nos asegurarán una prolongada estancia en el país de las maravillas al resto de los mortales. El país caerá fácilmente en nuestras manos y derogaremos todo lo derogable. Nombraremos un presidente, un primer ministro y doce ministro-apóstoles, todos ellos en pijama y con gorro de dormir. La República de la Marmota quedará fundada y perdurará mil insomnes años. Nuestra bandera será de color azul cielo con una blancanieves en su centro embutida en su ataúd de cristal.

Gabriel Cano
SUEÑO

martes, julio 12, 2005

Textos para las noches de insomnio

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TEXTOS PARA LAS NOCHES DE INSOMNIO (I)

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Consejo


Cuando no es posible dormir de nada te sirve estar tumbado en un colchón mientras la mente gira en un torbellino de renuncias. Lo mejor es escribir a la luz de una vela mientras gotas de cera enganchan el papel a la madera de una mesa sin barnizar. Las mariposas nocturnas acuden a rustirse a la llama y tú puedes distraerte olfateando las partículas de polvo ceniciento de sus alas. Que más da lo que venga en ese momento. Cualquier cosa será buena mientras no dejes de escribir. Pero, si no se te ocurre nada, entonces dibuja la doble faz del dios Jano y espera a que se cubra de niebla tu velada mente para escribir la frase feliz que prometerá mañana el comienzo de una novela de trescientas ventipico páginas.

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Contagio del insomnio
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El insomnio es algo muy persistente, como bien saben los que lo padecen. Pero también es contagioso como usted podrá comprobar si sigue al pie de la letra la siguiente propuesta. Desde su almohada póngase a imaginar una jaula de cristal y llénela de guacamayos de imposibles colores. En una esquina puede situar un comedero de trigo, maíz, fríjoles, lentejas y otras leguminosas que sirvan de alimento a tales pajarracos. Si se ponen muy pesados y les da por buscar zonas esquinosas por las que poder trepar, instale uno, o dos, o tres columpios de aluminio, según vea el espacio de que dispone en su jaula y que oscilen a razón del peso de lo plumíferos. Instale también, si lo desea, un gramófono en miniatura que siempre toque una misma canción, tango o bolero, lo dejo a su elección, para que los volátiles puedan ensayar sus danzas de apareamiento con sensual libertad. Átele finalmente una cuerda y haga descender la jaula desde su piso hasta la ventana del dormitorio de su vecina, ésa que está siempre atormentándole por el mucho ruido que según dice hace arrastrando las sillas. Asegúrese de que sus loros sean tan insomnes como usted sino, ¿cómo podrán traspasar su insomnio a la vieja con sus adorables graznidos?
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Gabriel Cano
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lunes, julio 11, 2005

Polución de peluche

No pudo mantenerse insensible el peluche a su condición de
ser-para-el-roce.
Amaneció hoy ligeramente deshilachado en un costado, orugas de blanca fibra desparramadas por las sábanas. Pobre; ahí lo tenemos tras haberse deslizado furtivo del onírico abrazo de la cariñosa durmiente, en el borde del colchón, decidiendo, enmoquetado de rubor incontenible, si tirarse o esperar que su pueril propietaria despierte y quiera arreglar el descosido.
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Carlos Maza
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¿Qué oculta el peluche?

sábado, julio 09, 2005

Una tal Alicia


Arriba Lewis Carroll, rodeado de sus personajes.
John Philip Wagner es el dibujante de tamaña reunión.
. Y Aquí encontrarás su País de las Maravillas.
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jueves, julio 07, 2005

Poesía y composición

Poesía y composición recoge algunas conferencias de Joao Cabral de Melo Neto, excelente poeta brasileño. Es un libro que puede encontrarse en la Colección Poesía y Poética de la Universidad Iberoamericana, con impresión en México. Una de las mejores colecciones críticas sobre el proceso y el hecho de la escritura. El autor al hablar de la función moderna de la poesía dice:

“La presentación (no organizada en forma “cómoda” para el lector) de su rica materia poética, hace de la obra del poeta moderno una cosa difícil de leer, que exige del lector ocio y recogimiento difíciles de encontrar en las condiciones de la vida moderna. Cada tipo de poema que conoció la literatura antigua nació de una función determinada; ajustarse a las exigencias de estructura perfectamente definidas del poema era, para el poeta, adaptar su expresión poética a las condiciones en que ésta podría ser comprendida y, por tanto, corresponder a las necesidades del lector. El poema moderno, al no ser funcional exige del lector un esfuerzo sobrehumano para instalarse más allá de las contingencias de su vida. El lector moderno no tiene ocasión de enfrentarse con la poesía en los momentos de su vida cotidiana. Tiene, si quiere encontrarla, que defender dentro de su cotidianidad un tiempo en que pueda vivir momentos de contemplación, de monje o de ocioso”.

“En el plano de los tipos problemáticos, lo que los poetas contemporáneos obtuvieron fue el llamado “poema” moderno, ese híbrido de monólogo interior y de discurso de plaza, de diario íntimo y de declaración de principios, de balbuceo y de hermenéutica filosófica…”.
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martes, julio 05, 2005

Arthur Machen


«Entre los creadores actuales del miedo cósmico que han alcanzado el más alto nivel artístico son pocos los que pueden compararse con Arthur Machen. Su poderosa producción de horror, a finales del siglo XIX y principios del XX, sigue siendo única en su clase y marca una época distinta en la historia de este género literario».

H.P. Lovecraft
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En mi visita a Valencia conseguí Los tres impostores de Arthur Machen, me lo regaló la misma mano que creó a Morgano, poderosa y repleta de anillos secretos.
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domingo, julio 03, 2005

Isabel Alamar


Mira bien mi cuello, te ofrezco
El punto turgente y lascivo de mi yugular:
Donde se encuentra afincada
La sede de mi erotismo.
Mira bien, se trata de toda una invitación
Al goce gratuito de la carne:

Muerde, besa, bebe, succiona, y, finalmente,
Como en un bucle de mordiscos,
Muerde otra vez, muerde de nuevo, muerde.

Isabel Alamar
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¿Qué se propone uno con la literatura?
Enseñar a la mosca a escapar del frasco (parafraseando a Wittgenstein). De todo laberinto se sale por arriba (Leopoldo Marechal)