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martes, febrero 28, 2006

La luna nómada

El autor, Leonardo Valencia (Ecuador, 1969)

Se licenció en Ciencias Sociales y Políticas. Desde 1998 vive en Barcelona, donde cursó el doctorado en literatura comparada de la Universidad Autónoma de Barcelona. Se dio a conocer con la novela El desterrado (Debate, 2000) que tuvo una excelente acogida de la crítica: “Un escritor con un envidiable porvenir” (Enrique Vila-Matas, Letras Libres); “Muy ambiciosa en sus planteamientos estéticos” (El País, España), “Notable primera novela” (Christopher Domínguez), y fue designada por la revista española Qué Leer como “sorprendente ópera prima”. En breve se publicará en España su próxima novela, El libro flotante, y en edición ecuatoriana su libro de ensayos sobre literatura latinoamericana: Estación de un libro en llamas. Por su libro de cuentos, La luna nómada (Algaida, 2004) ha sido incluido en varias antologías de narrativa de España y América Latina. En colaboración con el crítico Wilfrido Corral publicó la antología Cuentistas hispanoamericanos de entresiglo (McGraw-Hill, Boston, 2005).


Nos cuenta:

Cuando apareció La luna nómada –un delgado librito publicado en Lima en 1995- se incluían ocho cuentos. Más que las agradecidas correcciones que uno puede introducir al reeditar un libro, en la segunda edición –otro delgado librito a mi paso por Guayaquil en 1998- añadí un cuento y empecé a desarrollar el proyecto de un libro progresivo: hacer que el libro se volviera nómada (aunque de hecho ya lo era), que estuviera en movimiento, que no se fijara del todo, que no hubiera una edición canónica, en el rígido sentido bíblico que cierra definitivamente el crecimiento de los textos. Queda pendiente el interesante reto de una novela que pudiera ampliarse en cada reedición.
En resumen, hacer un libro nómada, un libro impredecible, un libro de cuentos que no se pueda fijar más allá de un tiempo relativamente corto. Ante tantos libros nuevos, quiero que esta luna siga en órbita: siempre la misma pero siempre distinta. Así que añado otros cuentos, corrijo y elimino alguno. La reciente reedición, en España y Ecuador, tiene 14 cuentos. Sé lo que pierdo –la paciencia de cualquier editor convencional, por ejemplo; los réditos de nuevos títulos en un mercado que siempre exige novedades-, pero también sé o intuyo lo que gana este libro –un editor creativo y arriesgado, un lector dispuesto a comprender la paciencia de la literatura, y una aventura abierta para mí mismo. Hemingway decía que un libro escrito y publicado es como un león muerto. Tiene razón, pero digamos que por el momento no estoy de acuerdo. La luna nómada seguirá creciendo, paciente, siempre en órbita.
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¿Qué se propone uno con la literatura?
Enseñar a la mosca a escapar del frasco (parafraseando a Wittgenstein). De todo laberinto se sale por arriba (Leopoldo Marechal)