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lunes, octubre 30, 2006

Topor entubado

Mirar a través del YouTube, a veces, tiene sorpresas tan panique como la que sigue:


Roland Topor, un petite film
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jueves, octubre 26, 2006

Narraciones de lo real y fantástico

_Regreso de una amable quedada con Palimp y Vigo, bloggers amigos en Barcelona. Y además de hablar sobre Malditos, y de internet y literatura, Palimp me ha regalado un estupendo volumen de cuentos (que en su día ya me fascinó), editado por Bruguera en el 77. La selección, introducción, notas y dibujos, fue realizada por Antonio Beneyto. En él nos encontramos a autores como Joan Brossa, Javier Tomeo, Fernando Arrabal, Antonio Fernández Molina, Francisco Ferrer Lerín, Severo Sarduy o Rosa Chacel, tomándole el pulso a lo fantástico. Un libro "caótico, iconoclasta, desigual e inquietante" según palabras de Rafael Conte en la publicación de la primera edición (la que tengo en mis manos es la segunda).
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_Para muestra, un breve:

Cuento memorable, de Alejandra Pizarnik

-Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort -dijo.

-No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no solo no hay tranvías en París sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato.

-Usted coincide conmigo -dijo-, porque tampoco yo conozco a Mme. Lamort.

-¿Quién es usted? Deberíamos presentarnos.

-Mme. Lamort -dijo-. ¿Y usted?

-Mme. Lamort.

-Su nombre no deja de recordarme algo -dijo.

-Trate de recordar antes de que llegue el tranvía.

-Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París -dijo.

-No los había cuando lo dije, pero nunca se sabe que va a pasar.

-Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando.

martes, octubre 24, 2006

Habitados

____Ayer tuve la oportunidad de conversar sobre el oficio del escritor con Juan José Millás, con motivo de la presentación de su última novela Laura y Julio (Seix-Barral). Pese a lo agotador que debe ser atender durante el día entero a la prensa, a cada interrogador, ávido por conocer y desmembrar, defendió en nuestra conversación que “lo principal es el momento en el que uno está escribiendo, y no importa si se va a publicar, si se va a leer, si va a tener éxito, si vas a ganar dinero con ello, no, lo que importa es que tú te estás jugando la vida ahí, y todo lo demás si sucede, está bien que suceda, pero no es necesario.”
____La esencia de la escritura debe ser eso: el disfrute, aspirar a la felicidad mediante el proceso propio de la escritura. La felicidad sería el resultado de “seguir a la naturaleza” (Platón). Y feliz y dichoso es el prólogo que ha mimado con su escritura honesta Raúl Herrero en Malditos. La biblioteca olvidada. Que diligentemente accediera a mi propuesta (¡y necesidad!), ha dado como resultado un texto bellísimo, profundo, definidor (su título afortunado es Albures, “malditismo” y labios más dulces que la sangre). Raúl Herrero es escritor y editor, pero sobre todo, es un escritor y un editor independiente y sabio. Sus letras son la apertura ideal de nuestra “sinfonía maldita”.
____Precisamente, este viernes (confirmo y reafirmo la asistencia) presentará en la Casa del Llibre de Barcelona, a las 19.30 h, un nuevo volumen que ha editado su sello Libros del Innombrable, dentro de la colección Thot. El título: Presencia viva de la Cábala. Los autores del libro son Federico González y Mireia Valls. En el acto estarán Mireia Valls y Raúl Herrero. Hasta entonces, hasta que seamos escuchantes de la cábala habitada, seguiremos escribiendo, leyendo (sobre el escritorio Corrección, de Thomas Bernhard), disfrutando del proceso de la escritura, agradeciendo a Lletra petita, la revista que publica la Associació cultural Lletròpolis en Barcelona, la elección de mi cuento breve Corolario para la edición del mes de noviembre.
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Es inevitable seguir habitado por la letra.
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viernes, octubre 20, 2006

Malditos. La biblioteca olvidada.

Novedad editorial



Malditos. La biblioteca olvidada.

por

Iván Humanes Bespín
y
Salvador Alario Bataller

Prólogo de Raúl Herrero


Grafein Ediciones
220 págs.
14,95 euros

ISBN-13: 978-84-935181-9-6
ISBN-10: 84-935181-9-0

Distribuciones Enlace S.A.



Un recorrido por los libros malditos de nuestra historia. En esta obra se dan cita el esoterismo y el satanismo, la magia, las doctrinas herméticas, la fantasía de H. P. Lovecraft, lo imposible. Todos estos libros han perturbado durante siglos a lectores y editores, han sido perseguidos y olvidados. En este volumen encontrará un estudio sobre El libro egipcio de los muertos y Thot, el Corpus Hermeticum, El testamento de Abdeselar, El Enchiridion, El Martillo de las Brujas, El Planetarium Influxu y el Mesmerismus, Ensayo sobre las visiones de fantasmas, El diccionario infernal de Collin de Plancy, Dogma y Ritual de la Alta Magia, El Libro de la Ley de Aleister Crowley, La Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky, El Tarot de los Bohemios, Dom Agustín Calmet et Les Revenants, Lovecraft y El Necronomicón, Los libros de los mitos de Cthulhu, El manuscrito Voynich, La Magia Negra y los Pactos, Angela Carter y La Cámara sangrienta, el Rock y los textos herméticos. Aventurarse en su lectura es descubrir otro mundo: la biblioteca olvidada.

Venta on-line:

FNAC

LAIE

Librería ELKAR

ABACUS

Casa del Libro

Librería Cámara

jueves, octubre 19, 2006

Cámara sangrienta

Angela Carter
La cámara de los horrores (fragmento).
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"Las repercusiones de aquel ronroneo remecían los cimientos del palacio, las paredes empezaban a danzar. Yo pensé: “Todo se derrumbará, todo acabará por desintegrarse.” Él siguió arrastrándose hacia mí, más cerca, cada vez más cerca, hasta que al fin sentí el áspero terciopelo de su cabeza sobre mi mano, luego una lengua, abrasiva como papel de lija. “Me lamerá hasta desollarme”. Y cada lamida de su lengua iba arrancándome piel tras piel, todas las pieles de una vida en el mundo, y descubría una naciente pátina de brillante pelaje. Mis pendientes volvieron a trocarse en agua, y cual lágrimas resbalaron sobre mis hombros; yo sacudí las gotas de mi hermoso pelambre.
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La Cámara sangrienta nos presenta una mitología provocativamente subvertida que se encuadra en una serie de cuentos de hadas transformados. Dichos cuentos representan obras extraordinarias, extrañas y sensuales en las que aparecen vampiros, amantes tigres, piratas y toda una serie de mitos literarios que asaltan al lector camuflados en un erotismo perturbador.
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miércoles, octubre 18, 2006

Himno patafísico al ajedrez


Sentados los campeones del mundo (de ajedrez) Tal, Capablanca, Lasker, Steinitz y Fischer. De pié: Spassky (el dramaturgo Arrabal) y Alekhine. En el cuadro de la derecha Morphy , Philidor y Ruy López. Fotografiados a la izquierda: Smyslov, Euwe, Karpov, Judit Polgar, Petrossian y Botvinnik. Cuadro al óleo (116 x 88 cm ) de SM Félez, croquis de Arrabal.
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Himno patafísico al ajedrez (únicamente comprensible por Marcel Duchamp, GM y trascendentes sátrapas):

“A mis partidas voy/ de mis partidas vengo…”
Con española de ataque que al tablero transformó. (1)
Con un dios de “macadam” y un cowboy de mi convoy. (2)
Con mi crisálida y toque que lleva espuelas de china. (3)
Con mi armonía de caníbal que sabe de electrochoques. (4)
Con mi frescura de fiordo y mis dientes de león. (5)
Con peón y con peana, y de Castilla el pendón. (6)
Con el torrente y la torre sin marfil desde mi garra. (7)
Con un gato de venganza que en mi frontera maulló. (8)
Con verdad y transparencia de nuestros nardos y espigas. (9)
Con la manzana y la ciencia de serpiente siempreviva. (10)
Con el rey guillotinado por mis vasallos del alma. (11)
Con la Furia y la Gorgona de la psique y la saca. (12)
Con las siete leguas luengas de mi legado y mi lengua. (13)
Con las montañas rocosas de mi risco renaciente. (14)
Con el regalo de magos y las migas de caballo. (15)
Con el rey descabezado y mi gaviota volando. (16)
Con incendio en el tablero y mi piel de rojo y gualda. (17)
“A mis partidas voy/ de mis partidas vengo…”.
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(1): Ruy López. (2): Steinitz. (3): Yifan Hou (12 años). (4): Fischer joven. (5): Magnus. (6): Morphy. (7): Tal. (8): Alekhine. (9): Hübner y Hölderlin. (10): Almira & Joël. (11): Philidor. (12): Lasker. (13): Capablanca. (14): Kamsky. (15): Spassky. (16): Judit Polgar. (17): Sirvo.
Por Fernando Arrabal

En el diario El Mundo, el día 8-10-06 ("vulgaris"), fue publicado dicho himno patafísico. Además, Fernando Arrabal escribió sobre la charlotada ("retrete-gate") que supuso el match de la reunificación del ajedrez.
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martes, octubre 17, 2006

Juan José Sebreli (3/3)

Última parte del homenaje a Juan José Sebreli brindado
por Manuel Lozano.
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Ghazal enmascarado en el surtidor de los ojos

Sams Al-din Muhammad (Hafiz), in memoriam

La avara cizaña crece.
En este sitial de arenas peligra la piel
del viejo adolescente cubierto por el musgo
hasta la anunciación, la loca anunciación de la herida.
¿Has visto aquel muelle?
¿Desentierras de un golpe la sangre del Vizir,
la tenue sustancia brillando como un alarido?
¿Asistes al sacrificio voraz de toda primavera?
¿Con qué estuche milagroso guardarías el ruego?
¿Y las carrozas?
Se abre este muelle en las membranas del mundo.
La tempestad vuelve a la costa sacratísima
de felices dinastías sobre el mármol.
(Los dibujos entretejen un ágape de fuego
y es un ballet de muerte la mesa tendida al sol
donde Swinburne mastica pétalos dorados para tu agonía
y el Gran Sufí recorre la feria en mitad de la noche.)
Es el contagio de memorias quien te pide tijeras,
alimañas, afán de soledad, sucio espejo levantado en tu honor
para fraguar la historia.
Labra los siglos desde su guarida.
Así comienzan los encantamientos.
El cazador prueba en su lengua un talismán de pelos de murciélago.
¿Con qué ajuar de ciegas caretas cruzarías
la noche del amor y sus repeticiones?
¿Qué ofrendas dejarías en el baldío corazón
golpeando -sin cesar- columnas rotas?
¿Qué arcano para la palabra indivisa?
¿Nada más que majestad de fiebre
deshabitada por la exacta caída del imperio?
Ya no habrás de ver el rapto y la crucifixión de mi vuelo.
Hilvanaré piedad en el jardín
porque de viento es esta mordedura,
porque de viento es esta ley tatuada en mi costado.
Bastante herida mojó en la tierra
la mansión del deseo.
¿El sacrificio voraz de toda primavera?

Manuel Lozano
París, abril de 2004
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lunes, octubre 16, 2006

Juan José Sebreli (2/3)

Reverberación de un diamante
a punto de estallar en estado de vigilia
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Para Juan José Sebreli

Derribaron el muro de las emanaciones celestes tan sólo con un soplo.
Al principio nadie quiso hablar,
pero las agonías huyeron hacia el río, infernales y visibles.
¿Cómo incubabas el tejido de una piel
para soñar de nuevo una casa hecha de puertas ausentes,
abiertas de par en par hasta el descubrimiento?
El asco estaba lleno de aves trepadoras cuando te hundiste en el muelle,
lacerado.
Un animismo de bocas disfrazadas partía el aire,
en suspenso el incensario imposible de todo paraíso.
Era dócil la luz perversa gimiendo por los muslos
(tan perversa como la súplica del reo en las misericordias de una pesadilla.)
¡El día con sus caretas desvestidas por el ácido de aquella soledad!
Alma redemptoris, me ataste a las semillas ocultas
de un cinamomo de anunciación cuando corriste
a las entrañas de un libro revestido del rocío primal
que brota por la cara y estas manos
y se desliza hasta el cielo atroz del abandono.
¿No ha de crucificarme un trono de cortezas?
¿Pero no asalto la mansión del abandono?
¿Qué más padre y madre que una sombra de palabras?
En tiempos de revelación
yo arrancaría guijarros a la sumisión de las noches,
curando la muerte incrustada en esas tenues ranuras
que crecen por detrás de los ojos.
Máscara de huesos y de sangre
llevando alimento a las camas incendiadas
en las nupcias del ungido y del verbo:
¿qué aguardas del despojado final?
¿Una corona de humo admirable?
¿Tal vez la bienaventuranza perdida
entre las lianas de una genealogía
de olvidadas aldeas en el mapa sumergido de tu historia?
¿Una morada para ensayar el infierno en las ciudades?
¿Una sede donde estrujar el castigo
con la mutilación de la sola fisura en la parodia?
Ábranse, remotísimas.
¡No hay, no puede haber paz entre los regocijos del llagado!
El grito sufre de resplandores.
La sed unigénita llama a su pascua en mitad de la lluvia
y ves piedras y un caldero en la heredad del luto.
Rotan las columnas de arena.
El nacimiento era un costado doliendo
hasta la precaria y absurda vejez de toda especie.
Jamás el rapto.
¿Qué significan las moscas
preparatorias del dulce hedor de los que duermen?
Siempre se alejan.
Ven a mostrarme un abanico de musgos.
La música rugosa nada en mí hasta el principio.
Escarbo entre los surtidores.
¿Quiénes faltan aquí?
Ardentísima la idea en su ataraxia insoluble.
El merodeador solitario bebe el centro del diamante.
¿Y más allá?


Manuel Lozano

Santa Lucía de Syracusa/Buenos Aires
Octubre de 2006

Este texto fue especialmente escrito para el homenaje organizado por Manuel Lozano a Juan José Sebreli dentro del ciclo "Grandes Creadores Argentinos" (programa "El Oro de los Tigres" - 5 de octubre de 2006).
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domingo, octubre 15, 2006

Juan José Sebreli (1/3)

Manuel Lozano homenajeó a Juan José Sebreli en su ciclo "Grandes Creadores Argentinos"
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El escritor Manuel Lozano organizó un homenaje a la ínclita trayectoria de Juan José Sebreli, una de las voces máximas de la Sociología y del pensamiento de hispanoamérica. El homenaje fue realizado en el marco del Ciclo "Grandes Creadores Argentinos", dentro del programa El Oro de los Tigres -Para un panorama de la cultura actual-, coordinado por Manuel Lozano, el jueves 5 de octubre, en Radio Cultura de Buenos Aires.
Juan José Sebreli, que acaba de publicar su libro El olvido de la razón, conversó con Lozano de sus temas predilectos, de las coordenadas y vectores del pensamiento que lo llevaron a convertirlo en un verdadero resignificador del campo de la Sociología de la vida cotidiana de su país. Lozano le formuló preguntas que iban desde sus primeras lecturas, su pasión indisimulada por las artes visuales -en especial, el cine y la plástica-, hasta sus incursiones en la crítica literaria y los campos de la teoría de la Historia y la Filosofía. Retomando conceptos de su libro de memorias, El tiempo de una vida (editado en 2005), Manuel Lozano, quien ha estudiado a Juan José Sebreli desde su adolescencia, lo llamó "el ultimo flaneur", un "verdadero outsider" de la literatura argentina. Sebreli refunda el campo de la Sociología que, hasta bien entrada la década del ´50, mantenía una estructura de tipo cuantitativa -heredera fiel de Gino Germani-, para convertirla en un espacio de entrecruzamientos, roces y fracturas de índole cualitativo.
Sebreli habló también de su vinculación con dos revistas antagónicas y paradigmáticas de la época, de las que fue colaborador: Sur y Contorno (cabe destacar que su artículo Celeste y colorado, aún leído y estudiado en los ámbitos académicos actuales, fue publicado por el autor de Buenos Aires, vida cotidiana y alienación, a los veinte años, aunque un año antes había presentado en Buenos Aires un sustantivo y novedoso ensayo sobre Oscar Wilde).
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Manuel Lozano y Juan José Sebreli
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Un vasto entramado de obsesiones y tópicos fueron abordados paralelamente: Martínez Estrada, a quien Sebreli dedicó su primer libro (Ezequiel Martínez Estrada, una rebelión inútil, de 1960), su rescate del substratum del modernismo frente a las tardías herencias y deformaciones del irracionalismo, en especial del romanticismo alemán y de Nietzsche -uno de los temas centrales de su último libro-, su vinculación con las obras de Carlos Correas y Oscar Massotta, Jean Genet, Georges Bataille, Oswald Spengler, Sartre y Simone de Beauvoir (de la que tradujo dos novelas).
Siguiendo la tesis de Habermas, Sebreli trata de demostrar que, lejos de haber terminado, esta modernidad llamada "tardía" ya refleja signos y síntomas de un regreso a los tiempos pre-modernos. Bajo este contexto, la postmodernidad no sería más que una ficción vacía, un mero artificio, una superchería alimentada por los medios de comunicación. Juan José Sebreli reivindica permanentemente el rol del intelectual, en tanto un indagador -descifrador- incansable de su tiempo. Asimismo, se considera un representante de la llamada "Generación del 50".
Manuel Lozano, retomando a Marcel Proust, uno de los escritores más admirados por Sebreli, consideró que El olvido de la razón (título que deviene como un eco de El asalto a la razón, de Lúkacs), constituye "una obra catedralicia", en tanto condensa y refracta una "Summa" de preocupaciones del autor, algunas de las cuales ya planeaban en libros anteriores como El vacilar de las cosas y Escritos sobre escritos, ciudades bajo ciudades.
Al finalizar el ciclo, Lozano leyó su poema Reverberación de un diamante a punto de estallar en estado de vigilia, perteneciente a su libro La rueca dorada, texto que rescata elementos del corpus literario de Sebreli, al que este llamó "un gran poema", impregando de fuerte emoción al encuentro.
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Lunes y martes, las siguientes entregas del homenaje.

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viernes, octubre 13, 2006

La extraña política de la Claridad

Rescato de la memoria literaria un espléndido artículo sobre George Orwell, publicado en mayo de 2004 por Roberto Herrscher en la desaparecida (pero bien presente) Revista Lateral.

George Orwell. La extraña política de la Claridad.

Roberto Herrscher

Con la caída del muro de Berlín, muchos pensaron que una obra como 1984 hablaba de algo ya superado, pero ¿quién puede dudar hoy de la vigencia de la utopía negativa de Orwell en un mundo en guerra permanente y en el que las nuevas tecnologías son el Gran Hermano que nos mira? También en este número (pág. 41), un texto original de Orwell contra Dalí.
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En 1985, Destino publicó una colección de ensayos, artículos, cartas, entradas de diario y hasta poemas de George Orwell bajo el engañosamente confortable título de Una buena taza de té. La frase que cierra esta antología, una de las últimas entradas en su cuaderno desde el lecho de hospital donde moriría a los 47 años, dice: "A los 50, todo el mundo tiene la cara que se merece". En esa frase está condensado mucho de lo que causa fascinación y rechazo de Orwell. Tiene razón; es tan claro que no podemos evitar darnos por aludidos; es tan sincero que causa vergüenza ajena. Y además lo dice con una frialdad apasionada que alegra y deprime a la vez.

Eric Blair se mira al espejo.
Comencemos, pues, por la cara. Su cara. Aunque Orwell nunca llegó a los 50 (tal vez la frase refleja una secreta esperanza o una autoironía cruel de las que tanto gustaban), y aunque se conservan poquísimas fotos, las obras, la biografía y la cara del escritor se han vuelto una imagen única y compleja en la mente de sus lectores. El bigote severo, las largas arrugas surcándole las mejillas, las orejas saltonas y la mirada de humildad y decisión parecen ser la imagen de las palabras que más se usaron para describir su posición en el universo intelectual del siglo xx: profeta, santo, conciencia, voz de advertencia y creador de las utopías negativas más desoladoras.
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Como prolongación lógica de esa cara, en todas las fotos se mantienen malamente dentro del cuadro un cuerpo largo y escuálido, vestido con toscas y arrugadas franelas o panas, los codos remendados. La corbata o bufanda, como todo lo demás, más un abrigo que un adorno. Así vemos hoy a George Orwell: la mirada que ausculta un porvenir negro y mira a sus contemporáneos desde una pureza incómoda. Todo en él muestra a un hombre que no tiene tiempo más que para lo esencial.

Sigue leyendo aquí.
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miércoles, octubre 11, 2006

Ambroggio y Lozano

El ORO DE LOS TIGRES

-Para un panorama de la cultura actual-

Una idea original de Manuel Lozano
Jueves 12 de octubre-17 hs.-Argentina-

Escúchenos on-line en http://www.fmradiocultura.com.ar/
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Fotografía: Luis Alberto Ambroggio y Manuel Lozano

"Conversaciones con Luis Alberto Ambroggio"

Escritor argentino residente en Washington
desde 1967.

"Acerca de la poesía hispana en Estados Unidos: La palabra que precede a la nación".

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Nómada del silencio

A Hawad, voz del Tuareg

Pronto se acabarán los puentes.
Los ríos, los mares tragarán la tierra.
Mendigaremos, si acaso,
___aire para los ojos
___vientos para la mudez de las arenas.
Mas qué puedo hacer yo con las mareas
con estas islas que son rocas oscuras
con las nubes que pasan desnutridas
volando grises cargadas de tristeza.
Y si todo llegara a ser un desierto
antes de marchar a las dunas,
nómada del silencio,
si Keats me oyera,
si aún el sabio Jefferson escuchara,
les gritaría
con el rumor obstinado del viento
___“Prefiero escribir errante,
_______a escribir desesperado”.

Washington, DC. 2003

©Luis Alberto Ambroggio
De Laberintos de Humo, Buenos Aires, 2005.
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martes, octubre 10, 2006

Varias sombras


VARIAS SOMBRAS se precipitan sobre un trabajador que vuelve a casa. Lo violan a la orilla del río y lo dejan allí tendido. Cuando quiere levantarse para seguir su camino, las sombras se presentan de nuevo y lo golpean. Le quitan la chaqueta y lo arrojan al río. Le meten la cabeza en el agua y le clavan sus largos cuchillos en los conductos auditivos. Tratan de mantenerlo bajo el agua hasta que se ahogue. Se despierta de su desvanecimiento, en otro lugar, y continúa, desnudo, su camino. Otra vez aparecen las sombras y lo estrangulan. Lo arrojan a una fosa, un embudo de bomba, y lo cubren de tierra. Vuelve a despertarse y corre por el terraplén del ferrocarril. Entonces las sombras lo acometen y lo lanzan a la oscuridad. Él se escapa y empieza a correr más aprisa que antes. Pero las sombras lo alcanzan. Lo apuñalan. Oye su nombre, salido de sus gargantas. Lo meten entre dos bloques de piedra, que acercan entre sí para aplastarlo. Entonces se despierta y enciende la luz. Descubre a su mujer en la cama, a su lado. Se pone la chaqueta y sale de la casa unas horas. Por la mañana se le ve dirigirse a la obra en bicicleta.
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Thomas Bernhard
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NueNuevos enlaces a entrevistas realizadas para EyP:
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viernes, octubre 06, 2006

Innombrable

Presentación Libros Del Innombrable
Mes de octubre:

Presencia viva de la Cábala
Federico González y Mireia Vals
Presentado por Mireia Vals (co-autora del libro) y Raúl Herrero (escritor y editor).
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Barcelona:Viernes, 27 de octubre a las 19:30 h.
Casa del Llibre Passeig de Gràcia, 62 de Barcelona
Zaragoza: Miércoles, 20 de octubre a las 19:30 h.
El Corte Inglés Pª de la Independencia, 11 2ª Planta de Zaragoza


Edelgard. Diario de un sueño (1948-1953) de José Fernández Arroyo
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Presentado por José Fernández Arroyo (autor), Luis Alberto de Cuenca (poeta y escritor) y Raúl Herrero (escritor y editor).
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Madrid: Viernes, 31 de octubre de 2006 a las 20:00 h
Casa del Libro de Madrid Gran Vía, 29 3ª Planta Sala de Actividades
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miércoles, octubre 04, 2006

Stalker

-La que sigue es la escena que abre Stalker, colosal film del cineasta Andrei Tarkovsky, basado en el relato de ficción Picnic a la vera del camino de los hermanos Strugatsky. Stalker es el que debe conducir a los que están interesados a La Zona, un lugar olvidado, vigilado, quien lo alcanza hace verdad su deseo más recóndito. No es exclusivamente un film de ciencia ficción, es nuestro futuro más próximo, la duda del hombre, su complejidad. Si debiéramos elegir entre el mundo que retrata Tarkovsky (desolado y metafísico) o nuestro hoy (vacío y zafio), muchos desearíamos la desnudez del primero; un paso más allá, aceptada ya la bajeza del hombre. En Stalker la imagen es un salto a la trascendencia.
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domingo, octubre 01, 2006

Vian, B.

De Boris Vian:
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- Pero qué es lo que hay que hacer?
- Estar en el suelo -dice Anne-. Estar en el suelo, sobre esta arena, en medio de la brisa y con la cabeza vacía; o andar y verlo todo, o hacer cosas, hacer casas de piedra para la gente, darles coches, luz, todo lo que todo el mundo pueda tener, para que ellos puedan no hacer nada también y permanecer en la arena, al sol, y tener la cabeza vacía, y hacer el amor a las mujeres.

Fragmento de El otoño en Pequín.


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- ¿La volviste a ver hoy? -preguntó Paton.
- No -respondió Lune-. No podía. ¡Qué día asqueroso...!
Estaban de guardia ante la puerta del Ministerio de Ganancias y Pérdidas.
- No pasa nadie por aquí -dijo Lune-. Es... Se interrumpió porque una anciana le dirigía la palabra.
- Perdón, señor, ¿la calle Dezecole?
- Dale -dijo Lune.
Y Paton asestó un gran porrazo sobre la cabeza de la señora. La pusieron contra la pared.
- ¡Vieja puerca! -dijo Lune-. ¿No puede hablar a mi izquierda, como todo el mundo? En fin, por lo menos es una distracción -concluyó.
Paton frotaba su porra con un pañuelo a cuadros.
- ¿Qué hace tu chica? -preguntó Paton.
- No sé -dijo Lune-. Pero es buena, sabes...
- ¿Acaso... bien? -preguntó Paton.
Lune se ruborizó.
- Eres una porquería. No comprendes nada de los sentimientos.
- Entonces, ¿no la ves esta noche? -dijo Paton.
- No -respondió Lune-. ¿Qué podría hacer para ocupar la velada?
- Podemos ir a los Negocios Generales -dijo Paton-. Siempre hay gente que viene a birlar cosas para comer.
- No estamos de servicio -dijo Lune.
- No hay más que ir -dijo Paton-. Es divertido, tal vez detengamos a alguien. Pero si prefieres, podemos ir al...
- Paton -dijo Lune-, sabía que eras un cerdo, pero, realmente, no te das cuenta. No podría hacer eso en este momento.
- Estás chiflado -dijo Paton-... Bueno, no quiero ser mal amigo. Iremos a los Negocios Generales. Pero lleva tu ferretería, de todos modos podemos hacer un blanco.
- ¡Y qué te parece! -dijo Lune muy excitado-. Vamos a bajar como mínimo dos docenas...
- Me parece que estás enamorado en serio -dijo Paton.

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Fragmento de Los buenos alumnos.

¿Qué se propone uno con la literatura?
Enseñar a la mosca a escapar del frasco (parafraseando a Wittgenstein). De todo laberinto se sale por arriba (Leopoldo Marechal)