Antonio Tabucchi
¿Es el personaje el que establece la estructura de sus novelas o el tema sobre el que quiere narrar?
Para mí siempre nace primero el personaje, la voz del personaje. No creo en la literatura de un tema particular. Todos estamos un poco locos, habitados por voces, todos hablamos con nosotros mismos y hablamos en silencio, estamos acostumbrados a oír nuestra propia voz dentro de nosotros y muchas veces tenemos una memoria oral. Si abrimos los ojos y abrimos las orejas, conseguimos recordar las voces de las personas más importantes de nuestra vida. La memoria no sólo es visual también es auditiva. Dentro de esa cacofonía que tenemos se encuentra una voz que está dentro de nosotros y así nace nuestro personaje. En cuanto a esta última novela, en la medida en que agoniza, en que habla a menudo bajo los efectos de la morfina, Tristano es alguien que ya no tiene por qué mentir. En Tristano muere, Tristano sabe que Italia no ha conocido una catarsis respecto a su pasado, que es un país que ha vivido en la ficción de que el fascismo era minoritario, cuando la realidad es que todo el país estaba detrás de Mussolini, exceptuada una aristocracia obrera e intelectual. En España, la República se enfrentó al fascismo y ese enfrentamiento desembocó en una guerra civil. La República fue derrotada, pero nunca se entregó de cuerpo y alma al fascismo. En Italia, la sociedad es muy hipócrita, vive de espejismos. Hay alemanes que han vivido con el peso de la vergüenza de lo que hizo su país pero han seguido escribiendo en alemán. Paul Celan sufrió persecución, vio cómo mataban a su familia, pero él siguió escribiendo en alemán, se sirvió del idioma como vehículo de cultura. Mi lengua es mi patria y yo hablo en italiano como Mussolini, pero lo único que comparto con él es el idioma. Las banderas o los himnos no me interesan, sólo me identifico con el idioma. Uno puede sentirse a gusto manejando otras lenguas, considerar que son hospitalarias, pero no por ello te sientes en casa. Tristano, de entrada, quiere corregir la biografía novelada que el escritor escribiera años antes sobre él en tanto que héroe. Quiere mostrarse bajo otra luz, dejar un universo de buenos y malos, demostrar que el mismo héroe puede ser un bellaco. Volviendo a los escritores, Tristano se ríe un poco de ellos, les considera unos falsarios y nos ridiculiza cuando hablamos de "obra abierta" para ocultar nuestra cobardía a la hora de elegir un final, por ejemplo.
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Entrevistado por Carmen Pérez Jiménez
para Escribir y publicar
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