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miércoles, agosto 29, 2007

Pop, de Francisco Umbral

POP
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Andy Warhol, padre o hijo del pop, es lo más audaz y expresivo en el arte del siglo XXI, como herencia y superación del XX. Ahora dicen que está enterrando a Picasso como revolucionario estético. Al no poder con el genio malagueño, Warhol le alcanzó por la cola y anda por los 54 millones de euros por cuadro. El arte de América no empieza en el pintor sino en la pintura. Un billete de mil es más creación que la creación misma.
El famoso bote de tomates Campbell s tiene más contenido histórico que contenido financiero. Toda la cultura americana amanece a los ojos de un niño, que esta vez se llama Andy. De ese culto al dinero como obra de arte viene la valoración de la obra de arte como dinero. La valoración financiera de las cosas es en América algo eminentemente original e infantil. Para el niño el arte nace como dinero, lo cual pierde su horror capitalista para revelarnos la esencia financiera de la infancia. Luego el oro, e incluso el petróleo en crudo, cobraría una estética de western. El señor Andy, como todos los iniciadores, descubrió algo: el valor intrínseco de la mercancía, que es lo que el capitalismo tiene de original.
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Francisco Umbral.

Continúa el artículo que escribió para EL MUNDO.
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lunes, agosto 27, 2007

Pound

EP
Ezra Pound rescata la poesía y la sitúa en las grietas de Dios, en el epicentro del modernismo. Ezra con su códice de humo por las grietas del Dios, titula Lozano uno de sus poemas. Una pregunta: “¿Sólo perdura la emoción, sigues aullando por el bosque?”, se repite incansable en el códice de Pound. Lozano abre la sinfonía: “A la muralla que alberga la lluvia que nace de tu boca / Hasta esa música llegan mis fauces”. Y convierte en un festín de espuma, de rojos cielos y cavernas la memoria de Ezra. El poeta es un viajero que busca la creación del mundo sobre el lenguaje (“Cantabas un lenguaje de pájaros para cantar con los pájaros desde la fundación del mundo”), que camina sobre la aventura de la herida hasta encontrarla (“Por eso te pido la delicada llave, la fascinante”). O si acaso ni eso. Al viajero lo que le moviliza es la búsqueda, la pregunta, no la respuesta. “Ningún camino conduce hasta la casa: no hay casa, no hay espera”. La pregunta y la respuesta se evaporan. Y luego el poeta que es metamorfosis, identidad: “¡Soy yo, el ilustre Ezra Pound con raíces de limoneros y humo lunar surgiendo de la mínima distancia entre el jadeo y el grito!”. Ezra con su códice de humo por las grietas del Dios es una ráfaga de viento y memoria.
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De Mansión Lozano, por IHB.
Agosto de 2007.
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domingo, agosto 26, 2007

Eterna (2 de 2)

Eterna
(2/2)

La no-muerte ya fue imaginada por Macedonio, derrotó la estabilidad de cada uno en su yo. Por eso mejor así. El tiempo de la narración detenido, tú como pequeño monstruo que descansas entre las sábanas que tanto trabajo te vieron socorrer. Tu pequeña biblioteca olvidada huele a espejo, todo tu húmedo sexo huele a espejo.
(Para Oasis, aprendiz de taller literario, frases como:
-Eva que cayó del árbol de la ciencia.
-La memoria del laberinto.
-El sentido del texto.
-Si examino en detalle tu corazón, me lo como.
Cómo no, tienen su matemática secreta.)
Si nadie puede comprender la Eterna, ¿quién entiende lo literario? El que lo suponga es labio para ser podado. Miente, delinque. La Eterna se arrastra, es alimento de lágrimas. Juego lingüístico. Ella como Fantasía que repasa desde su mudez los cuadernos azul y marrón de Wittgenstein, Ludwig. Hay que tender a lo mínimo: el ser humano mínimo, la boca mínima, el dedo mínimo que repasa el libro, lo inexistente. De vez en cuando hablarás sin labios y lo agradecerás, porque el sonido será canto I, Estrofa VI, de Maldoror: “Hay que dejarse crecer las uñas durante quince días”. Más: “Hundir las largas uñas en su tierno pecho, pero evitando que muera, pues si murieran, no contaríamos más adelante con el aspecto de sus miserias”.


viernes, agosto 24, 2007

Eterna (1 de 2)


Eterna
(1/2)

¿Y cómo explicarle el Museo de la novela de la eterna? Lo que nace y lo que muere. La primera novela buena y la que más veces habrá sido arrojada con violencia al suelo. Macedonio Fernández es un fantasma. Y mira a la cámara como lo hacen los cadáveres: sobresaltado, con todo Schopenhauer y Wittgenstein aprendido. Para explicarle a Osasis (a ella) toda la Novela se necesitaría el tiempo de Proust. Más que suficiente para aprender que la voz molesta, que una boca abierta, arrastrando palabras, es un acto sucio, inactual. El ojo es lectura, el ojo del amo engorda al caballo. Quizás presentarle a Caytran Dölphin y recordarle su Estuario, el momento de la cita de Estuario: “Qué lucha contra el tiempo la del animal invertebrado y de fango que abandonó la orilla y resiste al oscuro llamado de las aguas. El verdadero héroe, un gusano”.
(Oasis en el desierto es el lago Qarun. Su norte es vacío, vergel el sur. Es el más cercano a la capital egipcia. La sal lo consume, borra sus límites y lo hace pesado. Su densidad será petroleo).
Como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil. Sería un mundo ideal. Lo supuso Cortázar y ella debe comprenderlo, que los labios deben persistir recortados hasta las encías y que la palabra molesta al oído. Osasis abandonada en un motel de carretera deshilachado, preguntándose por la Novela de la eterna. Próxima a una ciudad con calles de mejor gusto, del gusto de Macedonio: Olvido, Emprende, Vuelve a Mí, Tertulia, Vive en Fantasía. Una ciudad delicada y prólogo a la persona del autor. La literatura lo inunda todo, arrasa a los hombres y los sumerge como piedras, son granja de cadáveres.
(Oasis es cualquier crítico. Inocente que dispara a las letras y vive en desalación. Las palmeras que lo guardan son brazos lánguidos, se estiran aspirando a la tierra, hartos de tanto cielo y de tanto sol y tanto poema).
¿Basta con “ir antes” para ser prólogo? Lo que viene después del acto si acaso. No todo es vigilia para los ojos abiertos, dijo el autor eterno. Por eso mejor entreabiertos, esperando el horizonte. Mejor en la cama que tantas veces se ha frecuentado, ahora con las mantas roídas y hedor a Rayuela. Espera aquí. Tú aquí, en descomposición. Y la Novela vagando por la cabeza sin saber qué forma adoptar. Cthulhu que es primigenio del mundo marino y que existió “antes del tiempo”. Adorar a Cthulhu es leer del envés las novelas y acercarse al sentido (sin sentido). Por eso tú rodeada de conchas marinas en esta cama, que es tu cama, la frecuentada, prólogo para el lector corto.
(¿Oasis se ve tras la ventana? ¿Qué hay detrás de la ventana? Bolaño hace saltar las teclas de sus detectives y se pregunta por la ventana. Los párpados son la ventana, cortinaje que engorda el caballo del amo).
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Por IHB
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miércoles, agosto 22, 2007

Locarno y Viadana

En honor sin distinciones al Colegio Patafísico de Santiago de Chile (Eruditos Investigadores de las Ciencias Sabias e Inútiles) y su Cartabierta de 26 de Tatane, 134 de l' Ere Pataphysique, aquí un extracto del preludio fundacional en forma de encíclica de los Institutos Patafísicos de Locarno y Viadana:
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"Pero la 'patafísica no se para ante el umbral pontificio de la abjuración del adelfismo y de la idealización homosexual que varias veces señala Jarry, con profundas alusiones poéticas. La 'patafísica va bastante más allá. Y partiendo de la consideración de que no estamos en condicioens de probar la superioridad o la inferriodad del hombre sobre su más fiel amigo, el perro, se llega a la conclusión de que debe ser también permitido y legalizado el matrimonio entre hombres y perros, entre mujeres y perros.
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El hombre debe poder casarse no sólo con otro hombre, en el rito llamado gay, sino que debe poderlo hacer con todos los seres creados. Sólo así podrá alcanzar la superación del límite sexual, sea heterosexual, sea homosexual: sólo así el horizonte y las convergencias paralelas se abrirán a cualquier forma de unión dictada por el puro amor.
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Incluso, y para concluir, pedimos aquí en esta sede solemne la posiblidad de legalizar nuestras uniones con los devotos gatos, con los fidelísimos perros, e incluso con los peces. En especial con el pez espada. El cual en último término sabrá defenderse bien y cortar al ras, como hizo Bobbit, ante excesivas pretensiones anales".
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Bebido de una pepita de calabaza: ¿Qué es la 'patafísica?
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lunes, agosto 20, 2007

Blog 101

no hay dios
no hay politica
no hay paz
no hay amor
no hay control
no hay planes

mantente alejado de dios
permanece angustiado
deslízate.
Bukowski.
De su poema Abraza la oscuridad.
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Por lo tanto, queda reinaugurado el blog 101 coños, Bukowski brinda por él y por todos nosotros.
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viernes, agosto 17, 2007

2 de 64


Alexander Pichushkin mataba y después anotaba sus crímenes en un tablero de ajedrez. Tenía como objetivo llenar los 64 casilleros del juego, pero cayó preso antes de lograrlo y ahora será llevado a juicio. Alexander Pichushkin, de 33 años, asegura que asesinó a más de 60 personas, aunque los fiscales solo pudieron probarle 49 homicidios, superado en Rusia solo por Andrei Chikatilo, condenado a la pena de muerte por 52 asesinatos.

Fuente: Clarín


Fue David Bronstein el ajedrecista que me descubrió el juego. Falleció en diciembre de 2006 y en mi estantería su libro de partidas amarillea. Ajedrez de ataque, creativo y con aperturas interesantes, dejo aquí una partida que jugó con Pachman (especialista en el Gambito de Dama).



1. d4 / Cf6 2. c4 / d6 3. Cc3 / e5 4. Cf3 / Cbd7 5. g3 / g6 6. Ag2 / Ag7 7. 0-0 / 0-0 8. b3 / Te8 9. e4 / exd4 10. Cxd4 / Cc5 11. Te1 / a5 12. Ab2 / a4 13. Tc1 / c6 14. Aa1 / axb3 15. axb3 / Db6 16. h3 / Cfd7 17. Tb1 / Cf8 18. Rh2 / h5 19. Te2 / h4 20. Td2 / Txa1!! 21. Txa1 / Axd4! 22. Txd4 / Cxb3 23. Txd6! / Dxf2! 24. Ta2 / Dxg3+ 25. Rh1 / Dxc3 26. Ta3 / Axh3 27. Txb3 / Axg2+ 28. Rxg2 / Dxc4 29. Td4 / De6 30. Txb7 / Ta8 31. De2 / h3+ 32. Abandono de Pachman.

Visita las Historias de Ajedrez del MI Michael Rahal.
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jueves, agosto 16, 2007

Laberinto memorizado

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"El ORO DE LOS TIGRES"
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Jueves, 16 de agosto
- 23 hs. -Argentina-

Escúchenos on-line en
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Encuentro de Iván Humanes Bespín y Manuel Lozano en Barcelona.
-Parte II-
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"Los cuchillos envenenados del laberinto"
Entre Maupassant y Kafka
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Lozano palpando un manuscrito de Antonin Artaud (Barcelona, 2007)
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martes, agosto 14, 2007

Hielo seco y tigras

LA IDEA SOBRE EL HIELO SECO
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Ingmar Bergman y Michelángelo Antonioni, in memoriam
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Hoguera y éxtasis,
alguien cruza el bosque y ha olvidado el principio.
Los dioses elementales apenas fulguran
por los patios secretos, por las puertas que llaman a otras puertas,
por las celosías, por el vario instinto de la traición,
junto a escalones y cántaros donde bebes el veneno de la especie
y aúllas,
sabes muy bien cómo se aúlla de este lado.
¿Y qué es el principio?
Es un tornasol que late en nuestra piel, que lastima
cercanamente en la boca de Teresa.
(Yo lo lamí, violeta hacia el dorado, en su casa natal.)
¿Y por qué estos frutos?
Tan sólo por el agua de tu boca en suspenso.
Crudas pieles, estos cuerpos escriben
desde el rasgueo de la profanación su Terra Incognita.
El aliento de una tigra
va creciendo entre los nardos
hasta los pies casi invisibles de esta Virgen de El Greco
que vieron los ojos humanos de Santiago, el peregrino.
En la cima una cruz es la navaja del cielo.
Rojo sangre descamado cayendo del tapiz
sorbe una pastora masacrada, cómplice del mundo,
pero tal vez demente.
¿Resplandecerá la idea sobre el hielo seco?
Un niño se refleja en un charco del baldío.
Está lleno de viento y de luz.

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Manuel Lozano
París, julio de 2007/Buenos Aires, agosto de 2007
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Y aquí podrás escuchar la conversación con Manuel Lozano en EL ORO DE LOS TIGRES en su paso por Barcelona (su primera y segunda parte).
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miércoles, agosto 08, 2007

Conversación tigral


"El ORO DE LOS TIGRES"
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Jueves, 9 de agosto
- 23 hs. -Argentina-

Escúchenos on-line en
http://www.elorodelostigres.com.ar/
http://www.fmradiocultura.com.ar/

Encuentro de Iván Humanes Bespín y Manuel Lozano en Barcelona.
-Parte I-
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"Los cuchillos envenenados del laberinto"
Entre Maupassant y Kafka
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domingo, agosto 05, 2007

Dick entre paréntesis


Con Rodrigo Fresán largamente hemos hablado de Philip K. Dick, sin llegar a agotar jamás el tema, en bares y restaurantes de Barcelona o en nuestras respectivas casas. Estas son algunas de las conclusiones a las que hemos llegado: Dick era un esquizofrénico. Dick era un paranoico. Dick es uno de los diez mejores escritores del siglo XX en Estados Unidos, que no es decir poco. Dick era una especie de Kafka pasado por el ácido lisérgico y por la rabia. Dick, en "El hombre en el castillo", nos habla, como luego sería frecuente en él, de lo alterable que puede ser la realidad y de lo alterable que, por lo tanto, puede ser la historia. Dick es Thoreau más la muerte del sueño americano. Dick escribe, en ocasiones, como un prisionero porque realmente, ética y estéticamente, es un prisionero. Dick es quien de manera más efectiva, en "Ubik", se acerca a la conciencia o a los retazos de conciencia del ser humano, y su puesta en escena, el acoplamiento entre lo que cuenta y la estructura de lo contado, es más brillante que en algunos experimentos sobre el mismo fenómeno debidos a las plumas de Pynchon o DeLillo. Dick es el primero, literariamente, en hablar con elocuencia de la conciencia virtual. Dick es el primero, y si no el primero, el mejor, en hablar sobre la percepción de la velocidad, la percepción de la entropía, la percepción del ruido del universo, en "Tiempo de Marte", donde un niño autista, como un Jesucristo mudo del futuro, se dedica a sentir y a sufrir la paradoja del tiempo y del espacio, la muerte a la que todos estamos abocados. Dick, pese a todo, no pierde en ningún momento el sentido del humor y por lo tanto no es un descendiente de Melville sino un descendiente de Twain, aunque Fresán, que sabe más de Dick que yo, oponga algún reparo.

Sobre Philip K. Dick, por Roberto Bolaño.
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jueves, agosto 02, 2007

Niña que amaba

Acabar de leer El niño con el pijama de rayas (Literaturas.com publicó en el mes pasado una entrevista con John Boyne, su autor) fue regresar a La niña que amaba las cerillas, del canadiense Gaetán Soucy, con el uno por ciento de éxito y ventas que el niño de Boyne. La primera es una novela correcta, la narracion avanza simple, y golpea un par de veces, no más. Cuando la amistad de los personajes se pone a prueba y vale la traición consentida, la narración gana interés. Pero ya está. Sobre todo está si uno ha leído la novela de Soucy y recuerda la niña de la novela (y a la vez recuerda que el niño no es un ser idiotizado y que la dicotomía ángel-demonio duerme en su inocencia).


Las primeras líneas del niño con el pijama de Boyne:

"Una tarde, Bruno llegó de la escuela y se llevó una sorpresa al ver que María, la criada de la familia -que siempre andaba cabizbaja y no solía levantar la vista de la alfombra-, estaba en su dormitorio sacando todas sus cosas del armario y metiéndolas en cuatro grandes cajas de madera; incluso las pertenencias que él había escondido en el fondo del mueble, que eran suyas y de nadie más".

Las primeras de la niña con talante de escritora, en su diario, y sus cerillas:

"Mi hermano y yo tuvimos que hacernos cargo del Universo, pues una mañana sin avisar, poco antes del alba, papá entregó su espíritu. Sus despojos crispados en un dolor del que sólo quedaba la corteza, sus decretos de súbito convertidos en polvo, todo eso yacía allí en el cuarto desde el cual papá todavía la víspera nos ordenaba todo. Mi hermano y yo necesitábamos órdenes para no borrarnos por trozos, era nuestro mortero. Sin papá nada sabíamos hacer. Apenas podíamos vacilar, existir, temer, sufrir".

Es evidente que la niña de Soucy se comería al niño. Aunque creo que lo que más molesta es la contraportada de El niño con el pijama de rayas. El editor recomienda la lectura para niños mayores de trece años. Y uno no sabe si camina por un libro infantil o por un libro con pretensión de sencillez que ha sido vendido de forma cándida para todos los públicos (como si el público no tan infantil -¡13 años!- tuviera que guiarse por novelas "marcadas").
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¿Qué se propone uno con la literatura?
Enseñar a la mosca a escapar del frasco (parafraseando a Wittgenstein). De todo laberinto se sale por arriba (Leopoldo Marechal)