http://ivanhumanes.blogspot.com

domingo, enero 27, 2008

(7) [U] Buda

“Preferiría no hacerlo”, como reiteraba el escribiente Bartleby, es todo un acto de sabiduría. Bartleby comenzó trabajando de día y de noche, copiando, a la luz del día y a la luz de las velas. Hasta que prefirió no hacerlo. Hasta que llegó “su momento”. El visionario Rimbaud dijo todo lo que tenía que decir por escrito a los veinte y abandonó la literatura, luego se hartó de practicar su “propio arte” en Europa, las Indias Orientales, África… “¡Vanidad de vanidades, todo vanidad! ¿Qué saca el hombre de toda la fatiga con que se afana bajo el sol?”(cit. Eclesiastés 1, 2-3). La literatura como medio para lograr el conocimiento (¡de uno mismo!). La publicación como remedio a la vanidad y muestra del camino recorrido hasta ese instante: los senderos se bifurcan en múltiples formas.
.
.
Desde la página, el Buda (Ubuda para ciertas amistades) gobierna
la
"novela ingobernable".
-

miércoles, enero 23, 2008

(6) Caníbal


Tras la partida comenzada con el DADO y las visitas continuas a la patafísica Casa Leczisnki para las Artes del Siglo XXI , el regreso a la novela. Lo que se ha escrito debe tener un tiempo de reposo suficiente. No debe sobrepasar el de caducidad pero sí bordearlo. Uno vuelve a la emboscada como un lector nuevo, diferente, y encuentra pequeños detalles que no deberían estar, o bien detalles que es imposible que uno haya escrito. ¿Cuántos escritores son nombrados, y homenajeados, en la obra? Elizondo, Arrabal, Montells, Foster Wallace, Cravan, Dante, Bonvicino, Rolando Sánchez Mejías, Beneyto, Dante Gabriel Rosseti... Y miles más. Ante todo los caníbales, no los autores caníbales, aunque sí la antropofagia literaria. Sí Grossman y Haarmann. También el japonés y cojo Sagawa. Los que van más directos a la carne por la carne. Y luego El halcón maltés. Y Spiderman y Roscharch, y el Juez Dredd. Y la física. Y por supuesto Ray Charles. ¿Qué es esto entonces? Claro, el laberinto de uno se dispara y se construye la pirámide, ¿quién gobernará la regencia de todos los citados? ¿Acaso Dante? ¿O será Frank Miller? ¿Acaso no estamos hablando de la misma persona? Todavía queda lodazal.


viernes, enero 18, 2008

(5) Dado Roto

Y la novela avanza entre las ramas del DADO ROTO. Todo se condensa y se expande allí. Necesitamos del ácido ribonucleico de sus escritores. Claudia Apablaza et moi os presentamos un juego (que no un jueguito) desde BCN. Y la portada de Mª Paz Lundin (extracto de su obra Faustrollico), conjuradora del Colegio de 'Patafísica de Chile, invita a la tirada.

1

enero-abril 2008

Rogelio Saunders
Roberto Contreras
Margo Glantz
Régis Bovicino
Bruno Montané
Antonio Tello
Rolando Sánchez Mejías
Tulio Stella
Raúl Herrero
Fernando Arrabal
Colegio de 'Patafísica Chile
.
.

domingo, enero 13, 2008

(4) Voces


Y, además, hay otras voces, que vienen y que parecen que serán de esta novela pero no es así. Serán de una próxima.

jueves, enero 10, 2008

(3) Nimzovich

Algunas ideas claras de Aarón Nimzovich que tienen aplicación directa y práctica en la literatura, y por reducción, en la novela de uno:
.
-El contenido del Dr. Tarrasch no encaja en lo que puede considerarse realmente moderno.

-Sus comentarios, o son un amasijo de variantes, o resultan demasiado profundos (Steinitz), lo cual, por supuesto, es un error.

-Los fundamentos son de Steinitz y, por tanto, la obra sólo puede calificarse de clásica con reservas. Por otra parte, contiene una serie de conceptos tan rígidos y expone los elementos básicos del juego de forma tan aislada e ideal, en relación con los demás temas, que no nos deja otra alternativa que llegar a la conclusión ya formulada.
.
-La solidez de la posición y una distribución armónica de piezas deben dar lugar, al primer descuido del rival a un fuerte ataque. Muchos jugadores con un peón "d" aislado actúan, sin embargo, con violencia excesiva, y me parece que no hay necesidad de lanzar ataques tan desesperados.
.
-El concepto de centro es muy amplio. No hay duda que los peones son los efectivos más estables para ocupar el centro, pero las piezas pueden muy bien reemplazarlos. Una presión ejercida sobre el centro enemigo con torres o alfiles, puede tener un efecto equivalente. Tal es la concepción verdaderamente moderna.

-Una típica y muy extendida concepción errónea, es la asunción por parte de muchos aficionados de que cada movimiento debe proponerse un fin concreto, de modo que el jugador sólo buscará movimientos que amenacen algo, o una amenaza que debe parar por su cuenta, y descartará otras posibles jugadas, como las de espera u otras concebidas para poner la casa en orden, etc.

.

Mi sistema. Nimzovich. La casa del ajedrez.

.

domingo, enero 06, 2008

(2) Batracio

Y si el número uno de la nueva y limitada review-batracio 'Pataflexia del Colegio de 'Patafísica de Chile es, sin lugar a dudas, "una rana, un sapo y un monstruo", qué imagen podría tomar la novela que se va construyendo. 'Pataflexia se plega y replega bajo la forma de un batracio. Los capítulos de la novela podrían intentar formar la imagen de una mujer, que fuese a la vez todas las mujeres, como el fuego es todos los fuegos. Una Eva en estado primigenio pero desterrada a este mundo. Pero eso podría ser tan complicado, al menos, como el aparato generador de duplicados que describió Arthur C. Clarke: "Podríamos denominar a tal sistema "transmisor de materia", pero el término induciría a error. No transmitiría materia más de lo que una emisor de televisión transmite luz; transmitiría al receptor información a partir de la cual una cantidad adecuada de materia desorganizada podría disponerse de acuerdo con una forma deseada". Para "transmitir" la obra a lo tangible habría que depurar, como el Colegio hace, "la forma de expresión milimétrica". Sería algo así como perderse en las ruinas circulares que traspasó Borges. En cuanto a la forma. Por lo demás, es Aron Nimzovitch quien mejor ha definido, a través del ajedrez, cómo debe verse la literatura. Y eso vendrá en el siguiente post.

,

jueves, enero 03, 2008

Novela (1)


“A la mitad del camino de nuestra vida me encontré en una selva oscura, porque había perdido la buena senda. Y ¡qué penoso es decir cómo era aquella selva tupida, áspera y salvaje, cuyo recuerdo renueva el pavor! Pavor tan amargo, que dista poco de la muerte; mas, para tratar del bien que encontré en ella, contaré otras cosas de las que en ella vi.”

La divina comedia.
Dante Alighieri.

Infierno, Canto I, 1-9
.
A la mitad del camino me encontré en una selva oscura, serán ya tres o cuatro años los que llevo en ella, y una selva de 80 páginas (que más que selva era descampado) se ha convertido en un bosque de unas 160 páginas. ¿Y cómo salir de ella? Seis series, prácticamente seis tramas diferenciadas (que no muy diferentes), se entrelazan en las páginas. Ha sido ahora, cuando la maquinaria vuelve a ponerse en marcha y uno sólo va a respirar y pensar en la novela (que es la vida de uno hasta que deje de serlo) cuando ha venido la cita de La divina comedia, una de mis primeras lecturas y probablemente, si acierto en el cálculo, dentro de unos años, sería bello que fuese una de las últimas. O la final. La novela espera, con sus errores velados. Una novela compleja que me devuelve a mis primeros cuentos y a su temática, a La memoria del laberinto que se publicó ya hará tres años. Dante piensa el infierno como un Cono invertido, casualmente al revés (o no) que Bernhard piensa su Cono en la novela Corrección. Tras la lectura de Corrección escribí un poemario sobre la novela, meditando en Roithamer. Crítica (UAP) publicó unos poemas, en febrero la revista brasileña Sibila publicará otros tantos. En cierto modo siempre he estado bordeando el Cono, quizás lo que deba hacer en la novela sea traspasar el límite externo del mismo, adentrarme en el corazón del bosque (los arquitectos construyen las ciudades, los bosques los construyen los ángeles, escribió Arrabal). Espero que estas "reflexiones" que se dan a salto de tecla, automáticamente, sean el camino para verle las tripas a lo escrito. Ah, y el humor. El humor no debe abandonar toda tarea. Por ello, aunque sea trágico, debe saltar entre las páginas de toda novela. De eso sabe mucho Raúl Herrero y su "hombre cocido". Inevitablemente, los capítulos estarán plagados de citas literarias, no debe ser menos si el personaje principal, además de escritor, es caníbal.
.

¿Qué se propone uno con la literatura?
Enseñar a la mosca a escapar del frasco (parafraseando a Wittgenstein). De todo laberinto se sale por arriba (Leopoldo Marechal)