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lunes, marzo 24, 2008

(15) Centuria


Pero, ¿debe ser la narrativa digital narrativa no convencional? Es obvio, para vergüenza del internauta orgulloso, que el interés por la innovación y la narrativa no lineal, abierta de posibilidades y bellas trampas se ha dado en papel durante el siglo pasado y en épocas anteriores, de forma incontestable. Insuperable. Nombrar varias de esas obras es ofender al autor cibernético, que con más elementos (o diferentes posibilidades), salvo en contadas ocasiones (Coover y sus alumnos de la Universidad de Brown, Michael Joyce, Deena Larsen, etc. Ver la indispensable página Eastgate: Serious Hypertext, en http://www.eastgate.com/), no ha avanzado en la búsqueda de nuevas formas literarias o de expresión artística. Así, Rayuela de Cortázar, El jardín de los senderos que se bifurcan de Borges, Ulises de James Joyce, La vida y opiniones del caballero Tristam Shandy de Laurance Sterne, Jacques el fatalista de Denis Diderot, La ciudad invisible de Italo Calvino, Raymond Queneau, Manganelli y sus novelas-río, Georges Perec y demás OULIPO, etc.



En la foto, Manganelli revisa su mentalmente su correo electrónico.

miércoles, marzo 19, 2008

(14) Carta abierta a los ajedrecistas

Arrabal: Carta abierta a los ajedrecistas.

Esta carta no es otro “j’accuse” como el de Zola. Pues no recuerdo ninguna conversación con (entre otros) Marcel Duchamp, Dalí, Ionesco, Tristan Tzara, Man Ray, Jorge Luis Borges o Samuel Beckett u, hoy, con Kundera o Milos Forman, sin escalar luceros rememorando lances del tablero con sus enigmas y hermosuras. Desgraciadamente la historia de la infamia en el ajedrez cuenta con demasiadas estaciones; como éstas:

Morphy fue un justo acosado por la iniquidad y la barbarie de los Salieris del ajedrez. El mejor jugador de su época sufrió tal traumatismo por no poder jugar contra Staunton que, antes de volverse loco de frustración, desafió a “cualquiera dándole un peón y las blancas”, y a “sus perseguidores” enarbolando “el pendón de Castilla en las murallas de Nueva Orleáns”.

Capablanca fue un justo acosado por la iniquidad y la barbarie de los Salieris del ajedrez. Le impidieron reconquistar su título. Su rival sólo puso en juego el campeonato del mundo cuatro veces en una veintena de años y ante dos rivales a su alcance, Euwe y Bogoljubov.

Keres fue un justo acosado por la iniquidad y la barbarie de los Salieris del ajedrez. Nunca pudo imponer ni su talento ni su pasado a unos mandamasas que preferían coronar de laurel a sus agentes.

Bronstein fue un justo acosado por la iniquidad y la barbarie de los Salieris del ajedrez. Por cargar el mismo apellido que Trotsky le obligaron en 1951 a dejar escapar el titulo de campeón del mundo tras su triunfo en Saltsjöbaden.

Fischer fue un justo acosado por la iniquidad y la barbarie de los Salieris del ajedrez. El genio judío sólo a los veintinueve años pudo llegar a campeón del mundo cuando desde los diez y ocho era el mejor. Primero le robaron el título; luego los desafueros y las calumnias se abatieron sobre él hasta que su cerebro estallara.

Shírov fue un justo acosado por la iniquidad y la barbarie de los Salieris del ajedrez. Después de ganar el torneo de candidatos le cerraron el paso del campeonato del mundo. El titular eligió medirse con el jugador machacado por Shírov. Este saqueo se conoce por “el atraco de Cazorla”.

Kamsky, es, precisamente en este momento, un justo acosado por la iniquidad y la barbarie de los Salieris del ajedrez. Aplastó a Krámnik, venció a Anand en su propia sede de Sanghi Nagar y acaba de ganar la Copa del Mundo. Se le calumnió (como a su padre: uno de los seres más altruistas que conozco) hasta conducirle a abandonar el ajedrez durante cerca de un decenio. Hoy, boicoteando su retorno triunfal, los responsables le remiten cartas infames; la última hace unos días.

No saben que el ajedrez es el esperanto de poetas, estos Salieris. Pero es muy fácil reconocerles por sus arterias de sanguijuela, su esqueleto de rompehuesos y sus ojos de cuervo.

El ajedrez me permitió la satisfacción de convencer a Jean-Pierre Hallais, Christian Mercier e Immopar, en 1990, de que patrocinaran el torneo mejor dotado de su tiempo. También me permitió la satisfacción de conseguir que a Lautier y Kamsky, desguarecidos, les ofrecieran los 500.000$, (cada uno), que merecían. También me permitió la satisfacción de proponer que los jóvenes genios, como Carlsen, no tengan que esperar encajonados por valladares de otro siglo. También me permitió la satisfacción, en junio de 1983, de recibir una respuesta inmediata y manuscrita del presidente Mitterrand a mi solicitud de la legión de honor para Spassky; gracias a Luis Rentero yo acababa de asistir a su victoria en Linares. También me permitió la satisfacción de celebrar el talento de los artistas del ajedrez (o el valor de los perseguidos como Gulko o Korchnói) desde las páginas del NYTimes hasta las de El Mundo pasando por las de L’Express, El País, ABC o Libération. Pero el ajedrez merecería que no le escatimara mi tiempo como desgraciadamente hago. También me permitió la satisfacción, hace medio siglo, durante mi primer viaje a Estados Unidos, de asistir a todas las partidas de Fischer durante el campeonato americano que obviamente volvió a ganar. “Chess Life” publicó un reportaje fotográfico en el que figuraba un anónimo y desconocido: yo. El mensual me honró alzándome a la categoría de “fan”.

El Salieri es hoy un responsable cuyos desmanes han sido publicados en el mundo entero.

Depende de todos nosotros que no se consuma la inmolación de Kamsky el año mismo de la muerte de Fischer.
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Publicado en EL MUNDO, 16 de marzo de 2008
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jueves, marzo 13, 2008

(13) Pendiente

Este post puede marcar el final de la novela.

Significativo que el post número 13 sea el de mi resurrección, el que marca el renacimiento, como lo es el arcano de La Muerte en el Tarot, aunque en realidad en la baraja sea un número y no tenga dicho nombre. A mi último rival ajedrecístico, ya con un cierto nivel, le ha costado más de cien movimientos derrotarme, teniendo yo la ventaja en la mayoría de las fases del juego y perdiendo en un final con poco tiempo en el reloj. De acuedo. Si continúo con el ritmo de entrenamiento (hablamos de cuatro o cinco horas diarias) posiblemente este tipo de partidas pueda ganarlas en no sé cuánto, ¿tres meses?, ¿seis meses?, ¿dos años? ¿Y después qué? De nuevo otros rivales mayores. Bien, asumiendo pues la muerte, la ausencia de genio en el juego, pero no la derrota definitiva en el intento de jugar, recopilo todo lo que tengo pendiente en la literatura. Mi entrenamiento a partir de ahora será, además, literario. Parece más higiénico, no se trata de ser mejor que nadie, tan sólo de saber decir lo que quiere decirse. Va de amigos:


1. Lourdes Aso Torralba, que tan bien presentó nuestros MALDITOS en Huesca, ha sido ganadora del XII Premio Mario Vargas Llosa NH al relato más votado en internet. Está ultimando un sitio web, también resultado de otro premio literario.


2. Mi estimado Fernando R. Ortega ha publicado el libro Ellas... mi liblog con la Editorial Celya. Es un placer figurar en la contraportada junto con Eva París, escoltando el libro. Tiene mucho mérito lo que hace Fernando, un agitador del medio.


3. Pedro M. Martínez ha publicado un libro de relatos: Nunca llueve sobre el Sáhara. Su editorial es Mandala y Lápiz Cero. He hojeado el libro, no he podido ir mas allá pero su contenido promete, es limpio y directo, el cuento como debe ser.


4. Nocilla Experience de Fernández Mallo encima de la mesa. Mañana le entrevisto. Ya lo hice en su primer libro, tengo ganas de verle, creo que me contará bastante y yo tengo demasiadas preguntas que hacerle. Así que creo que no sobrará el tiempo.


5. Dado roto. Ultimamos hace unas semanas con Claudia Apablaza el número y en breve irá al laboratorio para que lo armemos. Hemos logrado mantener la tirada, que sigue siendo diferente a cualquier número. Como adelanto para los lectores pacientes del blog, el ilustrador invitado en esta ocasión será Abbé Nozal. Pasen por su casa.


6. Pendiente también está una entrevista a David Trueba por su último libro, la tercera novela: Saber perder. Y el proyecto de llevar al teatro, o cualquier sala con un mínimo de ventilación, el poemario En Kobernauss con mi amigo Víctor G. Roca, guitarrista de Venus Anadiomena. Grupo, que ya de paso, les invito a escuchar, y por qué no, a comprar y compartir. Aquí.


7. Novela. Falta poco. Muy poco.


8. Casa Leczinski para las Artes del Siglo XXI se complace al presentar una nueva y brillante manifestación de Patafísica Polska a Catalunya.


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9. Y el proyecto, que tengo más que retrasado, con Palimp sobre Bolaño. Sí.

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¿Qué se propone uno con la literatura?
Enseñar a la mosca a escapar del frasco (parafraseando a Wittgenstein). De todo laberinto se sale por arriba (Leopoldo Marechal)