19 feb 2015

Israel Gutiérrez Collado // Evangelium




El trabajo literario de Israel Gutiérrez  Collado (Barcelona, 1979), etiquetado editorialmente como la Biblia de los ángeles, constituye un ejemplo de cómo elaborar esa poética. El Origen, el Edén, los pueblos del mar, la edad del homo, el reino de los cielos, las guerras, la rebelión de Lucifer... son pasajes donde se reinterpreta lo sagrado y se construye una nueva versión de nuestros antecedentes a través del símbolo, el mito y el rito. Su verosimilitud no debería importarnos, no es lo que más importa; pero la aparencia creada, la veracidad resultante es tan elevada que Evangelium se convierte en puro terror. Terror por el pasado revelado, por todo aquello que es Tradición y todavía no ha sido conocido, por el futuro generado.


      ¿Cómo proyectaste Evangelium? ¿Dónde lo situarías más: una obra con influencias tolkenianas partiendo de El Silmarillión o un compendio más cercano a las obras clásicas de la Tradición: Hermes Trismegisto, Cábala, Arte Teúrgica, el Timeo de Platón, Teología Mística...? ¿O es otra cosa?

Si contara la verdadera historia, al detalle, no me creería nadie, yo tampoco. En términos metafóricos y hasta donde me atrevo a contar podía decir aquello de que el engaño humano terminó por situar a aquel muchacho que fui, hace ya muchos años, en el escenario de César, en la Curia de Pompeyo apuñalado. Todas las puñaladas duelen pero la última es la que mata. Y a ese chico lo mataron. Una vez situado en el umbral de la tristeza viene el pozo del sufrimiento, todo el mundo ha estado alguna vez en él. En ese punto o intentas ascender, o te vas hacia abajo o te quedas en él. Decidí quedarme intentando capturar el tiempo, un error, como todo. Cuando ya no te quedan lágrimas el corazón te sale por la boca a causa de la impotencia. El hueco que queda es el vacío, el vacío para poder construir. En ese año de sufrimiento terminé por abrir muchas cosas, una especie de Caja de Pandora en la que venía también Evangelium. Así vino, de golpe, ni lo vi. Llegó y recogí parte de él en la libreta que tenía para tomar apuntes de la autoescuela, luego necesité tres más. Mis padres lo vieron un año más tarde y fue cuando me apuntaron a la academia de Cine de Barcelona. Y ahí comienza todo. He intentando explicarlo así, con tono poético, espero no meter la pata me cuesta un mundo hablar de mí.
No he leído el Silmarillión pero es un libro que conozco y he ojeado. No pensé en él ni en los otros de Tolkien pero sí que es cierto que recorre cierto aire en según que capítulos, y sólo puedo decir que es genial. Tampoco pensé en ninguna obra clásica salvo en el tono que se necesitaba para contar algo así, pero también es cierto que tiene toda su mística y tradición por lo que podríamos ubicarlo en cualquiera de las dos partes, pienso. Todo el principio iría hacia las obras clásicas de la tradición, y ya, sobretodo a partir de la presencia de la antísetis de Dios, va in crescendo hacia las guerras apocalipticas tolkenianas.



    ¿Cuánto de construcción narrativa encontramos en tu Evangelium y cuánto de revelación personal? Háblanos del proceso de escritura de la obra.

La historia entera, mal escrita, recogida a pedazos, se encuentra en las libretas. En términos de porcentajes podríamos decir que los textos del tetrateuco tienen un 20 % de revelación y un 80% de construcción en el que se incluye investigación y documentación. El que falta, que son los textos del octoteuco y que se divide en dos partes, el porcentaje es al revés aunque su veinte por ciento tiene lo suyo, de complicación.
El proceso de la obra comienza con la depuración. Es extraer lo de las libretas y depurarlo. Después tengo que investigar si otra gente ha tenido esto para poder compararlo y para eso tengo que bucear en todos los textos antiguos, mitos y tradiciones. Si obtengo algo que me falta y contrasta con lo que poseo entonces me lo quedo, si no, como me ha pasado en bastantes casos, debo construir “ lo que falta del mapa” en base a que tengo el punto de partida en la libreta. A veces, como en el caso de los homos, tengo un punto de partida muy pequeño y otras veces como en la rebelión tengo medio mapa. Luego tengo que ponerme a escribir y el proceso es muy lento ya que estos libros son un trabajo muy delicado porque si me fuera del tono todo ese peso del que hablas se derrumbaría y pasaríamos de una posible referencia a un ridículo espantoso. Físicamente me deja k.o. Me consume, mi aspecto se deteriora, y hasta que no termino no empiezo a recuperarme. Este primer libro me ha llevado un año y medio. La parte que falta me llevará dos.




    
    Con Evangelium consigues la recreación total de los antecesores del hombre, para ello no utilizas un diseño de obra con aspiraciones de consumo masivo sino que has trabajado el lenguaje bíblico… ¿Has pensado en alguna ocasión en cómo sería tu lector tipo? ¿Te ha importado durante la escritura?

Sí, lo he pensado lo que pasa es que puede sonar pedante y lejos de la realidad. Voy a intentarlo y si suena pedante espero que se me disculpe.En términos cinematográficos o musicales sería algo así como los amantes de 2001 o Blade Runner, o el Dark side of the moon. Hablo, quede claro, en términos de construcción experimental y en lo que supuso para la época ya que tienen una construcción piramidal también pero en otros campos. Hablo de la obra no de mí, yo no me comparo con estos monstruos, sería una broma de mal gusto, no soy nadie y no tengo ningua aspiración personal salvo ser feliz. Como todo, tiene su lector tipo que es su público, que son las personas que recojeran la información y la comprenderán incluso mucho mejor que yo. 


 

    En el apartado que titulas Los pueblos del mar hay dos elementos que me han llamado la atención: Las tablas del Coro, que es el mensaje que da Yahvé a San Gabriel para que lleve a los pueblos del mar, y Dagón, el tronco de pez, ángel del tercer coro…  más adelante sigues con el hebreo y con la construcción mitológica. Háblanos la importancia de estos dos elementos en Evangelium, del mito y la lengua.

El mito y la lengua, que no la religión, son esenciales para la construcción de ese mundo perdido. A científicos y religiosos les cuesta aceptar que el ser humano es la hormiga del universo, un grano en un desierto, algo que sólo tiene importancia para él mismo. Pero es esa pequeña importancia, esa supervivencia minúscula lo que hace del ser humano algo irresitiblemente interesante para cualquier otra raza. Es como la lombriz que se empeña en no ser lombriz. Pero somos la hormiga, nosotros miramos a las hormigas con su terrible paso devastador con cierto aire de curiosidad y terror al mismo tiempo. Si las hormigas pudieran contar sus memorias nos hablarían de las guerras con las rojas o de las reinas que sucedieron. De cómo trabajan, de todas las razas que existen, quién les enseñó a recolectar o qué opinan de nosotros y cómo nos descubrieron. Pero las hormigas no tienen historia y ejectuan según la voracidad que les dicta su naturaleza, como nosotros. Era primordial darle a la hormiga del universo su historia, sus mitos, sus ritos, la lengua. Mostrar todo ese esfuerzo titánico de Dios para que se apartaran de su naturaleza salvaje. Hasta la fecha la única historia que poseemos la hemos leído de otros y nos ha ido llegando como muchos han querido que llegara, ¿ciertamente? No sabemos nada, pienso.
A lo mejor no me explico bien, pero permíteme decirte que ese es el camino de Evangelium, el mito y la lengua, Pan, los lapitas, las tablas del coro, los goserianos, el culto de los lobos,  los nefilim pintando en sus laberintos a los homos de Ultramar... Exactamente como dices esa es la esencia de esta primera parte, no la religión, repito no la religión, la religión no tiene cavida en nuestro mundo.


    Y al final de la primera parte, las guerras. Guerras santas entre el Homo y Dios, Lucifer mediante. Y esa bella referencia: el ejército de las tinieblas. Coméntanos sobre estos últimos capítulos (si es que podemos llamarlos así).

La verdad es que no lo pensé, fue después, al reelerlo antes de enviarlo cuando me di cuenta del título de este capítulo y bueno, como me encanta la triología de Raimi, en especial el ejército de las tinieblas, lo dejé. Ambos capítulos cierran el primer acto pero no son los últimos de Evangelium, son más bien los primeros. Si en las guerras santas es Lucifer quien acaudilla los ejércitos de Dios y en la rebelión es San Miguel quien los acaudilla, puedo decir que será Apolión quien acaudillará los ejércitos de Dios en el fin del mundo. Las guerras santas suponen el primer gran fracaso de Dios cuando todo ese esfuerzo titánico, toda esa paciencia en pos de la creación, se ve derrumbada por la naturaleza de nuestros antepasados. Es ahí cuando sus detractores, allá, en la Curia, aprovechan para reprocharle que no actúe como un Dios más frío y por contra, más tirano. Esa es la palabra del cielo, por la que aboga también la antísetis de Dios, Malka. El hecho de que al final Dios vea la necesidad de exterminar a la misma raza que él ha creado lleva a que esos mismos ángeles que han defendido la palabra del cielo por encima de la palabra de la tierra vean la oportunidad de sucederle y al mismo tiempo de ascender. Es por ello que necesitan un candidato y ese es el mismo que está cumpliendo los planes de Dios en la tierra: Lucifer. El error que comete es hacer mártir a Abadón porque ninguno concebía que pudiera suceder semejante fatalidad. Cuando Lucifer regresa y ve lo que ha sucedido tiene claro que es su momento. Lo que pasa es que hay una pista importante: Orión, que podrá verse con claridad cuando el otro libro esté terminado. Porque en ese proceso veremos como pasamos del mito a una,digamos raza diferente del universo. Por ejemplo, y me voy un poco, porqué Dios tiene esa necesidad de salvar la luz, y qué es y de dónde viene. Son seres elevados que están en otra dimension y donde no pinta nada la religión, eso es una creación extrictamente humana. Hablo de la religión no de la creencia, uno puede ser católico y musulmán y no ser necesariamente religioso ni estar ceñido a unas reglas o normas. La única norma que hay en la vida es vivir cuidando de nuestro mundo. Pero decía, que Evangelium cierra con toda la rebelión de Lucifer y su posterior caída. Sin embargo, no es protagonista de Evangelium sino antagonista, la protagonista absoluta de Evangelium es Emma. Todo es por ella. Por eso en este primero hemos visto el paso en los últimos de Lucifer a Satanás como veremos también la transformación de Emma a Apolión. En el fin de los días volverán a encontrarse, esto lo tengo todo es las libretas es lo más fácil de reconstruir. 


    Previo al Génesis, la Edad de Hielo. Con eso finalizas tu Evangelium, y entonces aparece Apolión, hija de Mahirimah. Un espíritu que Dios nutre de amor y de bondad, la muerte en carne de las tinieblas. ¿Quién es Apolión? ¿Cuánta importancia tiene?

Toda. Es el elemento más valioso de la caja de Pandora. Evangelium es su legado. En los textos del Octoteuco I, y que ya está escrito, ahora me encuentro por el principio del II, que se desarrolla en Marte,  veremos sus vidas pasadas, también explicaremos el tema de las regresiones cómo funcionan, al detalle. Iremos con ella a San Juan de Acre con toda su caída, después a la Francia de Philippe IV con su  Santa Inquisición, y después, nos sumergiremos con ella en la Francia napoleónica. Sabremos quién fue y en que épocas estuvo antes de su ascensión. Apolión es el ángel destructor, quien acaudillará los ejércitos de Dios en la tierra y dará justicia a los demonios que la poblarán, principalmente a su señor Satanás, para que Jesús pueda regresar y salvar a los ciento cuarenta y cuatro mil que serán recogidos por naves mardukianas. Pero antes, debía aprender a quitarse de las siete potestades que atenazaron su alma.


 
    Es eterna la lucha de la carne por no llegar a la oscuridad, y pudrirse… y a la vez la carne tiene tendencia a las tinieblas… ¿Cuál era la gran virtud de los creadores que no hemos conseguido entender? ¿Nuestra miseria actual tiene raíces en el Origen?

Somos moradores de tiempo. No entendemos o no queremos entender nuestra posición en el mundo. Tenemos un tiempo en el que tenemos que aprender para dejar de ser hormiga y poder ascender. Y el ser humano actual está asumido en su egoísmo permanente, en ese espíritu del YO por encima de todo, en ese síndrome del ombliguismo.  El hombre está sometido al deseo y la mujer está esclavizada por la eterna juventud. Por eso ambos, en su mayoría, son incapaces de amar de verdad. Y es precisamente esto lo que nos ha postrado como bestias a cuatro patas frente a los gobiernos tiranos que poblan el mundo, lo que nos ha hecho mirar hacia otro lado mientras esta clase de nobles construía un imperio económico sumergido con dinero público. Lo que nos une con el origen es aquella fábula de los lobos que dice que vencerá el que más alimentes. Es más fácil hacer el mal que el bien, es más sencillo destruir que crear, esa es nuestra lucha interna, el aprendizaje que tenemos desde que nuestro primer antepasado vio la primera luz del mundo, y por supuesto, nosotros, que en estos momentos nos encontramos en el fin de una era, somos el fracaso de los fracasos. 


    Has sido guionista de los films Regression y Ushima-Next, también de la Comédia Dalirant, llevada al teatro. ¿Cómo ha sido ese paso del guión a la narrativa (narrativa no convencional ni estereotipada)?

Bueno, la verdad es que me he encontrado como pez en el agua pese al desgate tremendo. Y espero poder continuar en la senda de la literatura aunque bueno, nunca hubiera podido escribir algo así si no hubiera realizado conjutamente todas estas obras. He tenido gente que me ha enseñado también y gracias a estos trabajos, indiferentemente del resultado, me han hecho mejorar como escritor dentro de mis enormes limitaciones, claro. Ha sido un gran aprendizaje que me ha enriquecido y me ha servido de mucho. Espero quedarme en este lado creo que me he encontrado a mí mismo.


    Evangelium es la primera de las revelaciones del arcángel Apolión. ¿Vendrán más revelaciones? ¿Seguirá el lenguaje bíblico o éste se utilizará como punto de partida para la acción narrativa?

Faltan dos que se encuentran en la parte que falta: Evangelium los textos del Octoteuco I y II. Todo en un sólo libro. El lenguaje lo pide la obra. En el primero pedía esto, lo sé porque antes lo intenté guionizar, novelizar y no había manera. El I del Octoteuco, al principio, donde vemos el final de los apóstoles y de María Magdalena, y de María madre del Cristo y de Juan, me lo pidió en tono bíblico claro. Sin embargo, el capítulo que sigue de la Orden del Temple está algo más novelizado pero en castellano antiguo. Se entiende, pero lo pedía así. Hay que decir que ambos capítulos, tanto el segundo como el penúltimo están siempre escritos en primera persona, como en el Octoteuco I y II. Después, en “Las Francias de Emma” en la primera se mezcla el bíblico con un lenguaje más novelizado y en la segunda es totalmente novelizado de hecho está construído con las cartas de Emma. En el II, con Marte, volvemos a la creación y por tanto regresamos al bíblico pero con excepciones, para que no pese demasiado la escritura. Luego ya, vamos nuevamente al enteramente poético con la conversión de Emma a Apolión. Los restantes que son la III guerra mundial y las batallas del apocalipsis entre ángeles y demonios, tengo una idea de lo que me pedirá pero espero llegar a descubrirlo.

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