El trabajo
literario de Israel Gutiérrez Collado (Barcelona, 1979), etiquetado
editorialmente como la Biblia de los ángeles, constituye un ejemplo de cómo
elaborar esa poética. El Origen, el Edén, los pueblos del mar, la edad del
homo, el reino de los cielos, las guerras, la rebelión de Lucifer... son pasajes
donde se reinterpreta lo sagrado y se construye una nueva versión de nuestros
antecedentes a través del símbolo, el mito y el rito. Su verosimilitud no
debería importarnos, no es lo que más importa; pero la aparencia creada, la
veracidad resultante es tan elevada que Evangelium se convierte en puro terror.
Terror por el pasado revelado, por todo aquello que es Tradición y todavía no
ha sido conocido, por el futuro generado.
¿Cómo proyectaste Evangelium? ¿Dónde lo situarías más: una obra con influencias
tolkenianas partiendo de El Silmarillión
o un compendio más cercano a las obras clásicas de la Tradición: Hermes
Trismegisto, Cábala, Arte Teúrgica, el Timeo de Platón, Teología Mística...? ¿O
es otra cosa?
Si contara la verdadera historia, al detalle, no me creería nadie, yo
tampoco. En términos metafóricos y hasta donde me atrevo a contar podía decir
aquello de que el engaño humano terminó por situar a aquel muchacho que fui,
hace ya muchos años, en el escenario de César, en la Curia de Pompeyo apuñalado.
Todas las puñaladas duelen pero la última es la que mata. Y a ese chico lo
mataron. Una vez situado en el umbral de la tristeza viene el pozo del
sufrimiento, todo el mundo ha estado alguna vez en él. En ese punto o intentas
ascender, o te vas hacia abajo o te quedas en él. Decidí quedarme intentando
capturar el tiempo, un error, como todo. Cuando ya no te quedan lágrimas el
corazón te sale por la boca a causa de la impotencia. El hueco que queda es el
vacío, el vacío para poder construir. En ese año de sufrimiento terminé por
abrir muchas cosas, una especie de Caja de Pandora en la que venía también Evangelium. Así vino, de golpe, ni lo
vi. Llegó y recogí parte de él en la libreta que tenía para tomar apuntes de la
autoescuela, luego necesité tres más. Mis padres lo vieron un año más tarde y
fue cuando me apuntaron a la academia de Cine de Barcelona. Y ahí comienza
todo. He intentando explicarlo así, con tono poético, espero no meter la pata
me cuesta un mundo hablar de mí.
No he leído el Silmarillión pero es un libro que conozco y he ojeado.
No pensé en él ni en los otros de Tolkien pero sí que es cierto que recorre
cierto aire en según que capítulos, y sólo puedo decir que es genial. Tampoco
pensé en ninguna obra clásica salvo en el tono que se necesitaba para contar
algo así, pero también es cierto que tiene toda su mística y tradición por lo
que podríamos ubicarlo en cualquiera de las dos partes, pienso. Todo el
principio iría hacia las obras clásicas de la tradición, y ya, sobretodo a
partir de la presencia de la antísetis de Dios, va in crescendo hacia las
guerras apocalipticas tolkenianas.
¿Cuánto de construcción narrativa encontramos en tu Evangelium y cuánto de revelación
personal? Háblanos del proceso de escritura de la obra.
La historia entera, mal escrita, recogida a pedazos, se encuentra en
las libretas. En términos de porcentajes podríamos decir que los textos del
tetrateuco tienen un 20 % de revelación y un 80% de construcción en el que se
incluye investigación y documentación. El que falta, que son los textos del
octoteuco y que se divide en dos partes, el porcentaje es al revés aunque su
veinte por ciento tiene lo suyo, de complicación.
El proceso de la obra comienza con la depuración. Es extraer lo de las
libretas y depurarlo. Después tengo que investigar si otra gente ha tenido esto
para poder compararlo y para eso tengo que bucear en todos los textos antiguos,
mitos y tradiciones. Si obtengo algo que me falta y contrasta con lo que poseo
entonces me lo quedo, si no, como me ha pasado en bastantes casos, debo
construir “ lo que falta del mapa” en base a que tengo el punto de partida en
la libreta. A veces, como en el caso de los homos, tengo un punto de partida
muy pequeño y otras veces como en la rebelión tengo medio mapa. Luego tengo que
ponerme a escribir y el proceso es muy lento ya que estos libros son un trabajo
muy delicado porque si me fuera del tono todo ese peso del que hablas se
derrumbaría y pasaríamos de una posible referencia a un ridículo espantoso.
Físicamente me deja k.o. Me consume, mi aspecto se deteriora, y hasta que no
termino no empiezo a recuperarme. Este primer libro me ha llevado un año y
medio. La parte que falta me llevará dos.
Con Evangelium
consigues la recreación total de los antecesores del hombre, para ello no
utilizas un diseño de obra con aspiraciones de consumo masivo sino que has
trabajado el lenguaje bíblico… ¿Has pensado en alguna ocasión en cómo sería tu
lector tipo? ¿Te ha importado durante la escritura?
Sí, lo he pensado lo que pasa es que puede sonar pedante y lejos de la
realidad. Voy a intentarlo y si suena pedante espero que se me disculpe.En
términos cinematográficos o musicales sería algo así como los amantes de 2001 o
Blade Runner, o el Dark side of the moon. Hablo, quede claro, en términos de
construcción experimental y en lo que supuso para la época ya que tienen una
construcción piramidal también pero en otros campos. Hablo de la obra no de mí,
yo no me comparo con estos monstruos, sería una broma de mal gusto, no soy
nadie y no tengo ningua aspiración personal salvo ser feliz. Como todo, tiene
su lector tipo que es su público, que son las personas que recojeran la
información y la comprenderán incluso mucho mejor que yo.
En el apartado que titulas Los pueblos del mar hay dos elementos que me han llamado la
atención: Las tablas del Coro, que es
el mensaje que da Yahvé a San Gabriel para que lleve a los pueblos del mar, y
Dagón, el tronco de pez, ángel del tercer coro…
más adelante sigues con el hebreo y con la construcción mitológica.
Háblanos la importancia de estos dos elementos en Evangelium, del mito y la lengua.
El mito y la lengua, que no la
religión, son esenciales para la construcción de ese mundo perdido. A
científicos y religiosos les cuesta aceptar que el ser humano es la hormiga del
universo, un grano en un desierto, algo que sólo tiene importancia para él
mismo. Pero es esa pequeña importancia, esa supervivencia minúscula lo que hace
del ser humano algo irresitiblemente interesante para cualquier otra raza. Es
como la lombriz que se empeña en no ser lombriz. Pero somos la hormiga,
nosotros miramos a las hormigas con su terrible paso devastador con cierto aire
de curiosidad y terror al mismo tiempo. Si las hormigas pudieran contar sus
memorias nos hablarían de las guerras con las rojas o de las reinas que
sucedieron. De cómo trabajan, de todas las razas que existen, quién les enseñó
a recolectar o qué opinan de nosotros y cómo nos descubrieron. Pero las
hormigas no tienen historia y ejectuan según la voracidad que les dicta su
naturaleza, como nosotros. Era primordial darle a la hormiga del universo su
historia, sus mitos, sus ritos, la lengua. Mostrar todo ese esfuerzo titánico
de Dios para que se apartaran de su naturaleza salvaje. Hasta la fecha la única
historia que poseemos la hemos leído de otros y nos ha ido llegando como muchos
han querido que llegara, ¿ciertamente? No sabemos nada, pienso.
A lo mejor no me explico bien, pero permíteme decirte que
ese es el camino de Evangelium, el
mito y la lengua, Pan, los lapitas, las tablas del coro, los goserianos, el
culto de los lobos, los nefilim pintando
en sus laberintos a los homos de Ultramar... Exactamente como dices esa es la
esencia de esta primera parte, no la religión, repito no la religión, la
religión no tiene cavida en nuestro mundo.
Y al final de la primera parte, las guerras.
Guerras santas entre el Homo y Dios, Lucifer mediante. Y esa bella referencia:
el ejército de las tinieblas. Coméntanos sobre estos últimos capítulos (si es
que podemos llamarlos así).
La verdad es que no lo pensé, fue después, al reelerlo antes de
enviarlo cuando me di cuenta del título de este capítulo y bueno, como me
encanta la triología de Raimi, en especial el ejército de las tinieblas, lo
dejé. Ambos capítulos cierran el primer acto pero no son los últimos de Evangelium, son más bien los primeros.
Si en las guerras santas es Lucifer quien acaudilla los ejércitos de Dios y en
la rebelión es San Miguel quien los acaudilla, puedo decir que será Apolión
quien acaudillará los ejércitos de Dios en el fin del mundo. Las guerras santas
suponen el primer gran fracaso de Dios cuando todo ese esfuerzo titánico, toda
esa paciencia en pos de la creación, se ve derrumbada por la naturaleza de
nuestros antepasados. Es ahí cuando sus detractores, allá, en la Curia,
aprovechan para reprocharle que no actúe como un Dios más frío y por contra,
más tirano. Esa es la palabra del cielo, por la que aboga también la antísetis
de Dios, Malka. El hecho de que al final Dios vea la necesidad de exterminar a
la misma raza que él ha creado lleva a que esos mismos ángeles que han
defendido la palabra del cielo por encima de la palabra de la tierra vean la
oportunidad de sucederle y al mismo tiempo de ascender. Es por ello que
necesitan un candidato y ese es el mismo que está cumpliendo los planes de Dios
en la tierra: Lucifer. El error que comete es hacer mártir a Abadón porque
ninguno concebía que pudiera suceder semejante fatalidad. Cuando Lucifer
regresa y ve lo que ha sucedido tiene claro que es su momento. Lo que pasa es
que hay una pista importante: Orión, que podrá verse con claridad cuando el
otro libro esté terminado. Porque en ese proceso veremos como pasamos del mito
a una,digamos raza diferente del universo. Por ejemplo, y me voy un poco,
porqué Dios tiene esa necesidad de salvar la luz, y qué es y de dónde viene.
Son seres elevados que están en otra dimension y donde no pinta nada la
religión, eso es una creación extrictamente humana. Hablo de la religión no de
la creencia, uno puede ser católico y musulmán y no ser necesariamente
religioso ni estar ceñido a unas reglas o normas. La única norma que hay en la
vida es vivir cuidando de nuestro mundo. Pero decía, que Evangelium cierra con toda la rebelión de Lucifer y su posterior
caída. Sin embargo, no es protagonista de Evangelium
sino antagonista, la protagonista absoluta de Evangelium es Emma. Todo es por ella. Por eso en este primero hemos
visto el paso en los últimos de Lucifer a Satanás como veremos también la
transformación de Emma a Apolión. En el fin de los días volverán a encontrarse,
esto lo tengo todo es las libretas es lo más fácil de reconstruir.
Previo al Génesis, la Edad de Hielo. Con eso
finalizas tu Evangelium, y entonces
aparece Apolión, hija de Mahirimah. Un espíritu que Dios nutre de amor y de
bondad, la muerte en carne de las tinieblas. ¿Quién es Apolión? ¿Cuánta
importancia tiene?
Toda. Es el elemento más valioso de la
caja de Pandora. Evangelium es su
legado. En los textos del Octoteuco I, y que ya está escrito, ahora me encuentro
por el principio del II, que se desarrolla en Marte, veremos sus vidas pasadas, también
explicaremos el tema de las regresiones cómo funcionan, al detalle. Iremos con
ella a San Juan de Acre con toda su caída, después a la Francia de Philippe IV
con su Santa Inquisición, y después, nos
sumergiremos con ella en la Francia napoleónica. Sabremos quién fue y en que
épocas estuvo antes de su ascensión. Apolión es el ángel destructor, quien
acaudillará los ejércitos de Dios en la tierra y dará justicia a los demonios
que la poblarán, principalmente a su señor Satanás, para que Jesús pueda
regresar y salvar a los ciento cuarenta y cuatro mil que serán recogidos por
naves mardukianas. Pero antes, debía aprender a quitarse de las siete
potestades que atenazaron su alma.
Es eterna la lucha de la carne por no llegar a la
oscuridad, y pudrirse… y a la vez la carne tiene tendencia a las tinieblas…
¿Cuál era la gran virtud de los creadores que no hemos conseguido entender?
¿Nuestra miseria actual tiene raíces en el Origen?
Somos moradores de tiempo. No entendemos o no queremos
entender nuestra posición en el mundo. Tenemos un tiempo en el que tenemos que
aprender para dejar de ser hormiga y poder ascender. Y el ser humano actual
está asumido en su egoísmo permanente, en ese espíritu del YO por encima de
todo, en ese síndrome del ombliguismo.
El hombre está sometido al deseo y la mujer está esclavizada por la
eterna juventud. Por eso ambos, en su mayoría, son incapaces de amar de verdad.
Y es precisamente esto lo que nos ha postrado como bestias a cuatro patas
frente a los gobiernos tiranos que poblan el mundo, lo que nos ha hecho mirar
hacia otro lado mientras esta clase de nobles construía un imperio económico
sumergido con dinero público. Lo que nos une con el origen es aquella fábula de
los lobos que dice que vencerá el que más alimentes. Es más fácil hacer el mal que
el bien, es más sencillo destruir que crear, esa es nuestra lucha interna, el
aprendizaje que tenemos desde que nuestro primer antepasado vio la primera luz
del mundo, y por supuesto, nosotros, que en estos momentos nos encontramos en
el fin de una era, somos el fracaso de los fracasos.
Has sido guionista de los films Regression y Ushima-Next, también de la Comédia
Dalirant, llevada al teatro. ¿Cómo ha sido ese paso del guión a la
narrativa (narrativa no convencional ni estereotipada)?
Bueno, la verdad es que me he encontrado como pez en el
agua pese al desgate tremendo. Y espero poder continuar en la senda de la
literatura aunque bueno, nunca hubiera podido escribir algo así si no hubiera
realizado conjutamente todas estas obras. He tenido gente que me ha enseñado
también y gracias a estos trabajos, indiferentemente del resultado, me han
hecho mejorar como escritor dentro de mis enormes limitaciones, claro. Ha sido
un gran aprendizaje que me ha enriquecido y me ha servido de mucho. Espero
quedarme en este lado creo que me he encontrado a mí mismo.
Evangelium es la primera de las revelaciones del arcángel
Apolión. ¿Vendrán más revelaciones? ¿Seguirá el lenguaje bíblico o éste se
utilizará como punto de partida para la acción narrativa?
Faltan dos que se encuentran en la parte que falta: Evangelium los textos del Octoteuco I y
II. Todo en un sólo libro. El lenguaje lo pide la obra. En el primero pedía
esto, lo sé porque antes lo intenté guionizar, novelizar y no había manera. El
I del Octoteuco, al principio, donde vemos el final de los apóstoles y de María
Magdalena, y de María madre del Cristo y de Juan, me lo pidió en tono bíblico
claro. Sin embargo, el capítulo que sigue de la Orden del Temple está algo más
novelizado pero en castellano antiguo. Se entiende, pero lo pedía así. Hay que
decir que ambos capítulos, tanto el segundo como el penúltimo están siempre
escritos en primera persona, como en el Octoteuco I y II. Después, en “Las Francias de Emma” en la primera se mezcla el bíblico con
un lenguaje más novelizado y en la segunda es totalmente novelizado de hecho
está construído con las cartas de Emma. En el II, con Marte, volvemos a la
creación y por tanto regresamos al bíblico pero con excepciones, para que no
pese demasiado la escritura. Luego ya, vamos nuevamente al enteramente poético
con la conversión de Emma a Apolión. Los restantes que son la III guerra
mundial y las batallas del apocalipsis entre ángeles y demonios, tengo una idea
de lo que me pedirá pero espero llegar a descubrirlo.
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