Los cuerpos van. Vienen. Nacen. Mueren. Pero la sangre, la sangre siempre está ahí. Eterna. Mire está claro y todos lo sabemos (lo dice en voz alta para que todos lo escuchen y se dirige a cada uno de ellos), sabemos que vosotras... Lo sabemos. Que ha asumido su amor por ella. Bien, primera prueba superada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario